Una empresa abierta

 

Velmer es una empresa de Asistencia que tramita siniestros de hogar de diversas compañías y plataformas de reparación.
Ha realizado una gran inversión en sus instalaciones para cambiar el modelo organizativo y primar la relación entre las personas.
Se define como como “una empresa abierta”, característica que les ayuda a escuchar y gestionar las sugerencias que reciben por parte de los empleados. Y, “en cuanto se puede”, esas propuestas son atendidas. Están atentos a las aportaciones de los empleados y, por pequeñas que sean, les permite conocer algunos pequeños detalles que de otra forma pasarían inadvertidos. Además, responder a las sugerencias contribuye a que las personas que integran la empresa estén satisfechas, como así se lo hacen saber a sus directivos, ya sea de manera verbal o escrita. A esto, hay que añadir que los cambios que abordan se hacen “por consenso, acorde a las necesidades que van surgiendo”.

 

 

La sede de Velmer se localiza en el centro del municipio madrileño de Getafe. Cuentan con un espacio de 700 metros cuadrados, divididos en dos plantas. En este espacio han habilitado una gran sala de tramitación; cuatro despachos para directivos; una sala office; unas gradas de conferencia; un espacio ‘one to one’; y una sala de reuniones interactiva. Entre las características de la oficina destaca la automatización de sus servicios, lo que les permite el uso de tecnología portátil (tanto informática como telefónica) para facilitar desplazamientos dentro del entorno de trabajo y el teletrabajo. 

La oficina es luminosidad, amplitud y confortabilidad; propiedades que van unidas a unos espacios grandes de trabajo que posibilitan tanto la libertad de movimientos como un diseño muy moderno. La empresa ha apostado por la transparencia, por eso han elegido tabiques de cristal que permiten que desde cualquier punto de la oficina se pueda ver todo el espacio. 

Los techos son de diferentes alturas, para facilitar la acústica. Y, no menos importante, es el orden, para poder mantenerlo se habilitó una zona de taquillas para que los trabajadores guarden los enseres que no necesiten para su trabajo. Esto aporta sensación de limpieza, pulcritud y, por supuesto, proporciona mayor concentración para trabajar. No faltan las zonas habilitadas con hilo musical o las grandes pantallas táctiles para exposición visual en reuniones, son salas con una capacidad para más de 20 personas con espacios que evitan sentir agobio. 

 

 

Actividades extralaborales

Pero el espacio más relevante son las gradas que, junto con el gran office, se han convertido en el punto de reunión donde, sin estar en tu puesto de trabajo, se hacen brainstorming y puedes tomar un café o algún refresco. En las gradas se han organizado actividades extralaborales como talleres de risoterapia, defensa personal, exhibición de vídeos en la gran pantalla de 98 pulgadas, etc. 

La sostenibilidad, en cuanto a reciclaje y la eficiencia energética, también forma parte de la filosofía de la empresa. El papel ha desaparecido, intentan que las impresiones en papel sean las mínimas, de hecho, no hay papeleras en los puestos de trabajo. Por otra parte, la climatización del local cumple la normativa de bajo consumo, utilizando iluminación LED y cristales de ruptura térmica, para hacer más eficiente el sistema de refrigeración/ calefacción. Y, por supuesto, cada “desperdicio” se deposita en sus correspondientes depósitos.

Asistencia Velmer ha dado un giro radical en sus instalaciones, y por lo tanto en su gestión, para conseguir un mejor servicio para sus clientes.”