La IFRS17 reta al sector

Solvencia II se implantó en enero de 2016 y permitió a las aseguradoras reducir sus riesgos, aumentar su competitividad y mejorar el tipo y la calidad de su oferta. Tan sólo un año después, se publicó IFRS17 (Normas Internacionales de Información Financiera), que ha obligado a las organizaciones a planificar una cuidada hoja de ruta antes de su entrada en vigor, el 1 de enero de 2023. Los retos a afrontar son grandes y las incertidumbres, también. En colaboración con KPMG, esta revista los ha abordado en una mesa redonda, en la que participaron Rosa Moliner, directora de Planificación Económica de Vidacaixa; Agustín Ferrero, director del Área Financiero-Contable de Mutua Madrileña; Cristophe Avenel, Chief Financial Officer de Axa; y Marga Gabarró, Chief Financial and Operating Officer Spain de Zurich. Amalio Berbel, socio responsable de Seguros de KPMG, realizó la presentación (ver recuadro) e intervino en el coloquio.

 

 

‘ACTUALIDAD ASEGURADORA’ (en adelante ‘A.A.’).- En el proyecto global de transformación a IFRS17, teniendo en cuenta el grado de adaptación actual en su organización, ¿cuál sería el ámbito en el que han necesitado dedicar más recursos internos y/o externos para entender los cambios derivados de la norma?

MARGA GABARRÓ.- Ha habido muchos recursos internos y externos que hemos tenido que dedicar para adaptarnos a la norma, tanto en la parte más operacional de transformación de procesos donde han intervenido equipos financieros, de Project Management y de Tecnología, como en el análisis técnico, donde los recursos que hemos empleado son fundamentalmente los de actuarial vida, puesto que la norma tiene ahí una complejidad más elevada que en el caso de los Seguros Generales. En mi opinión, IFRS17 es más que Solvencia II y nos está suponiendo un esfuerzo enorme.

ROSA MOLINER.- A nosotros tener desarrollada la parte de Solvencia nos ha servido parcialmente. Asumir el cambio tecnológico que queríamos hacer ha supuesto un reto muy relevante, un proyecto que para llegar a tiempo,  empezamos a mediados de 2018. Ahora mismo estamos en un nivel de avance adecuado, aunque no el que quisiéramos. En este proceso ha sido necesario involucrar a muchas personas dentro de la compañía, desde las áreas de sistemas, actuarial, riesgos, inversiones,… y, por supuesto, contabilidad y reserving. Somos especialistas en productos de largo plazo y aquí la interacción de las dos normas, IFRS17 e IFRS9, es clave. Es más, supone uno de los quebraderos de cabeza de esta norma; por tanto, tenemos que contar con el compromiso de muchos de nuestros empleados. 

Creemos que estamos preparados para lo que viene sabiendo que el 2021 va a ser intenso. Es un proyecto bonito porque combina la parte actuarial con la de inversiones y te hace ver la interacción de estas dos grandes áreas. La gente que está participando está aprendiendo muchísimo y eso es muy bueno para las compañías.

AGUSTÍN FERRERO.- Hubo un primer ámbito de actuación con recursos internos destinados al entendimiento de la norma y sus objetivos. En el Área Financiera hablamos de un trabajo de ‘laboratorio’, es decir, reflexionar, hacer sesiones internas de educación, compartir experiencias, elaborar documentos divulgativos hacia la Dirección. Tras esta primera fase, vimos necesario desplegar un plan de adaptación a la norma de la mano de un asesor que nos ayudara y reforzara los recursos internos.

En una primera etapa los esfuerzos y decisiones corresponden más a las áreas de actuariales y financiera, pero va más allá e indudablemente abarca a muchas otras áreas de la organización (Riesgos, Inversiones, Organización, Control de Gestión, Negocio…). En la actualidad, estamos viendo la conversión hacia un proyecto esencialmente tecnológico, lo que supone uno de los grandes desafíos.

Por otro lado, al ser un grupo más enfocado en los Seguros Generales hemos tenido que volcarnos en el diagnóstico del tratamiento del modelo simplificado de la provisión de primas y de la determinación de la provisión de siniestros bajo IFRS17. 

CRISTOPHE AVENEL.- La primera parte ha estado más relacionada con la transformación tecnológica y es donde hemos dedicado más tiempo y recursos. Después, nos hemos metido más en la parte técnica y, concretamente, en Vida. La dificultad que hemos visto ahí ha sido el hilo existente entre actuarial y financiero; de hecho, una de las primeras decisiones que hemos tomado ha sido organizacional, al crear un equipo actuarial en finanzas. A partir de ahí hemos empezado a avanzar. En estos últimos 18 meses hemos ido revisando cada hipótesis para cada uno de los grandes productos y hemos trabajado con las cuentas de 2018, 2019 y 2020 con el fin de tratar de entender la normativa.

 


ROSA MOLINER:

“Es un proyecto bonito porque combina la parte actuarial con la de inversiones y te hace ver la interacción de estas dos grandes áreas”.

MARGA GABARRÓ:

“El perfil futuro de las áreas contables va a ser distinto. Vamos a tener mucha más robotización en todos los ámbitos de la compañía y, por tanto, debemos seguir acompañando a nuestros trabajadores a que sigan manteniéndose al día y aprendiendo”.



        
‘A.A.’.- Con un margen de tiempo ya reducido y con muchos proyectos avanzados, ¿qué hubieran hecho de forma diferente en este proceso? 

MARGA GABARRÓ.- Conociendo lo que sabemos ahora, hubiéramos tomado antes algunas decisiones sobre las herramientas porque, al final, en el detalle está el diablo, y en este proyecto su ejecución está siendo muy compleja y costosa.

AGUSTÍN FERRERO.- Coincido. De hecho, en esa decisión de la herramienta nosotros íbamos con la idea preconcebida de adquirir una pieza única que diera respuesta a todos los requerimientos de la norma y hacia ahí volcamos el proceso de licitación, pero después nos dimos cuenta de que no era la solución más idónea, sino que necesitábamos algún componente tecnológico adicional, lo que provocó cierto retraso pero entendemos que para tomar una decisión más sosegada y acertada.

CRISTOPHE AVENEL.- Me hubiera gustado que hace diez años hubiéramos ajustado algunos procesos de IFRS4 porque ahora es muy difícil cumplir los tiempos y, aunque entonces fueran para una norma que iba a desaparecer, son el origen de IFRS17.

ROSA MOLINER.- Nosotros empezamos hace mucho tiempo, por tanto, hemos ido cambiando aquello que hemos necesitado retomar de forma distinta. Ahora mismo no cambiaría nada. Creo que hay que continuar con la planificación que tenemos ante todo lo que nos queda todavía por recorrer. Lo que sí desearía es que la norma fuera más clara. Solvencia es compleja, pero es una norma que te permite elegir entre varias opciones que sabes adónde van; en cambio, IFRS17 al ser más de principios resulta más complicado saber qué criterio es el correcto. Pienso que donde más reto ha habido durante todo este tiempo ha sido en asentar toda la parte metodológica, tener claro cómo empezamos y cómo queremos acabar.

 

 

ESTADOS FINANCIEROS

‘A.A.’.- Teniendo en cuenta los estudios de impactos y simulaciones que hayan podido avanzar en sus respectivos proyectos, ¿cuál sería el grado de madurez que atribuyen a los modelos y procesos cuantitativos destinados a generar en el futuro los Estados Financieros bajo IFRS17?

CRISTOPHE AVENEL.- El grado de madurez en nuestra compañía se ciñe al proyecto que tenemos y que pasa de sacar números en un mes a sacarlos en quince días. Para mi ése es el gran reto, puesto que no queríamos obtener cifras que no tuvieran ningún sentido.

MARGA GABARRÓ.- Nuestro caso es parecido. El grado de madurez en cuanto a la metodología y a las hipótesis técnicas es muy alto porque hemos dedicado muchos esfuerzos, pero nos queda saber cómo lo hacemos en tiempo y forma. Tenemos el espacio necesario para el análisis, aunque ya no requiere de análisis largos, precisamente por la falta de tiempo. A pesar de todo lo que llevamos trabajado, todavía queda alguna pieza tecnológica que está en desarrollo. Uno puede hacer estimaciones de la duración de cada parte del proceso de cierre, pero hasta que no lo probemos en tiempo real y con las herramientas desarrolladas siempre queda ese punto de incertidumbre sobre si necesitaremos optimizar mucho más o no los procesos con respecto a lo que hemos diseñado y que estamos desarrollando.

AGUSTÍN FERRERO.- En las IFRS hay un elemento de juicio y estimación, de determinación y fijación de criterios que es clave a la hora de determinar impactos cuantitativos. Al principio podíamos pensar que los procesos asociados a Solvencia II nos iban a aportar muchas sinergias en esas simulaciones pero luego no ha sido tan facilitador. Como en toda nueva norma, y esta más aún si cabe, no resulta fácil explicar en los Consejos de Administración y en los Comités de Dirección los nuevos conceptos y hacia donde evolucionan las proyecciones numéricas. 

Hemos hecho muchos avances en los procesos de cuantificación, aunque queda cierto recorrido para poder ver la foto completa. Este es el año de tener una cuantificación 100% de estados financieros globales y confiamos en que lo vamos a cumplir, pero lógicamente pueden aparecer piedras en el camino y ahí tienen especial relevancia todos los desarrollos e implementaciones tecnológicas que estamos emprendiendo.

ROSA MOLINER.- En Vidacaixa, todo lo que es modelización, tanto de flujo como de cálculo,  lo hemos implementado y hemos comenzado a ver impactos en lo que es transición en ahorro a largo plazo, que es lo que más nos preocupa. Pero luego hay que ver cómo obtenemos toda esta información en los tiempos que nos están exigiendo. Asimismo, debemos tener muy claros los controles que hay que incluir entre las diferentes aplicaciones para que esté todo bien atado e identificado. Al mismo tiempo, hay que desarrollar reportings que te den esa visión de análisis de cambio y obtengas la información lo antes posible del por qué me ha bajado de esta manera el CSM, por ejemplo. Estos reportings deben ser eficientes en tiempos para poder dar respuesta a todas esas preguntas. 

Por otro lado, es cierto que resulta complicado explicar todo esto en los Comités de Dirección y en los Consejos de Administración. Hemos dado formación a las plantillas porque consideramos que es importante ir evangelizando sobre lo que significa el cambio. El cambio mental que hay que hacer de esta norma es muy significativo y eso lo hemos visto en los equipos que, si están acostumbrados a trabajar solamente el pasivo, les cuesta combinarlo con el activo y la gestión de inversiones y, viceversa. Éste es también un reto importante.

 


AGUSTÍN FERRERO:

“Las Direcciones Financieras debemos liderar la transformación de nuestra función hacia procesos más óptimos y digitales para lograr que nuestro rol sea protagonista en los cambios a los que enfrentaremos en los próximos años”

CRISTOPHE AVENEL:

“En Axa entendemos que IFRS17 está muy vinculado a finanzas; después tendremos que definir los KPIs para que la organización entienda por qué este producto sí y por qué éste no”. 


 

PRICING

‘A.A.’.- Así como el coste de capital que provoca Solvencia ya está incorporado en el pricing de todas las compañías, ¿con IFRS17 han visto necesario cambiar el diseño de los productos?

MARGA GABARRÓ.- Nosotros ya veníamos trabajando con modelos económicos para pricing y para definición de productos; ni siquiera Solvencia II nos hizo cambiar la estrategia de producto. Creo que, a nivel sectorial, sí se está viendo ya un cambio no sólo por la norma sino por la situación de los tipos de interés.

AGUSTÍN FERRERO.- Soy de la misma opinión. Quizá en el ahorro a largo plazo incide más la coyuntura actual de los mercados y de los niveles de los tipos de interés que propiamente la norma en sí misma. Aprovechando la expresión que ha utilizado Rosa, creo que estamos evangelizando en nuestra organización, poniendo especial foco en las áreas de negocio. En lo referido al lanzamiento de nuevos productos no creo que la norma esté condicionando el producto en sí, sino los servicios que lo acompañan, que es una de las claves que introduce la norma. Ahí es donde estamos viendo cuales son las implicaciones y los impactos en nuestro grupo.  

CRISTOPHE AVENEL.- Nosotros hemos identificado uno o dos productos que sí tendrán que cambiar y que prevemos que sea el próximo año. En Solvencia y en valor actuarial hoy crean valor pero mañana … 

En Axa entendemos que IFRS17 está muy vinculado a finanzas; después tendremos que definir los KPIs para que la organización entienda por qué este producto sí y por qué éste no. 

ROSA MOLINER.- En nuestro caso, creemos que los productos no deberían estar influenciados por el tratamiento contable y, por tanto, siempre lo hemos tratado con una gestión de activo/pasivo y viendo su viabilidad. Debemos buscar vías para poder seguir desarrollando estos productos a largo plazo pese a la situación de tipos de interés actual.

 

‘A.A.’.- Entendemos que han requerido una importante inversión en recursos tecnológicos (soluciones/herramientas), en estos casos, ¿consideran que el grado de implementación actual de las soluciones elegidas es el adecuado para cumplir holgadamente con las fechas del calendario de implantación de IFRS17? 

ROSA MOLINER.- Pienso que nuestro grado de implementación es el adecuado en el momento en el que estamos, aunque todavía nos queda todo un año para acabar de perfilar los temas que pendientes y afinar aquello que está  desarrollado. Estamos satisfechos con el grado de avance, si bien nos gustaría tener implementado todo ya.

MARGA GABARRÓ.- Las piezas están definidas e implementadas en muchos casos y, en otros, en desarrollo. La cuestión es cuando todo esté desarrollado y tengamos que dar respuesta en los tiempos. Esa es la gran incógnita. ¿Vamos a ser capaces de cumplir con esos calendarios holgadamente? A priori no parece que vaya a ser holgadamente, con lo cual habrá que seguir optimizando y viendo mejoras en 2022 y en 2023.

Vamos a ver qué pasa cuando empecemos a reportar con tantos gaps contables y cómo vamos combinando tantas normas porque los equipos son los que son y los calendarios también.

AGUSTÍN FERRERO.- El sector aguantó muy bien la crisis de 2008 porque es capaz de interiorizar los KPIs o las líneas principales que impactan en la evolución de sus negocios. Hemos vivido un tsunami normativo en los últimos tiempos rematado por IFRS17, pero siempre salimos adelante. En mi opinión, no vamos a llegar holgados. Las herramientas no están lo suficientemente maduras. La implantación tecnológica es una de las claves para el éxito o el fracaso de los proyectos y en ello estamos.  

CRISTOPHE AVENEL.- Nosotros estamos donde tenemos que estar y llegaremos a tiempo. Lo difícil ahora es salir del modo proyecto a presentar las cuentas en 15 días por los procedimientos en las bases de datos y las interfaces contables que deben llevar sus controles y que hoy no existen. Hay que desarrollar todo esto y hacerlo bien. 

 

 

RETOS INMEDIATOS

‘A.A.’.- ¿Cuáles consideráis que son los retos más inmediatos a abordar en el proyecto de transformación de IFRS17 para disponer de la adaptación completa de la organización, que permita que todos los nuevos desarrollos/adaptaciones formen parte del ‘business as ususal’ en enero de 2023?

MARGA GABARRÓ.- Acabar de entregar esas piezas tecnológicas que están todavía en desarrollo, controlar bien el proceso de cierre para asegurarnos de que llegamos con tiempo e ir evangelizando. Hemos hecho ya unos cuantos cursos de formación obligatorios para las personas que conforman las áreas financieras, pero hace falta mucho más también en las áreas de negocio. También hay que ir testeando con la nueva norma y haciendo reportings. 

ROSA MOLINER.- Yo añadiría dos cosas más: la planificación financiera, es decir, cómo vamos a hacer los presupuestos a partir de ahora y, por otro lado, en nuestro caso, dado que pertenecemos a un conglomerado financiero, Solvencia II nos aplica como grupo asegurador y no como grupo financiero. Creo que ahí hay también un reto importante porque la consolidación va a ser con IFRS17 e IFRS9 y eso tiene impactos.

AGUSTÍN FERRERO.- Al hablar de retos hay una expresión que siempre me ha gustado utilizar y es que IFRS17 es una norma de contrato de seguros, no de contabilidad de compañías aseguradoras, así que muchas veces podemos perder la perspectiva de que hay determinados procesos que van a seguir funcionando como hasta ahora. Los retos inmediatos se centran en tratar cantidades ingentes de información, la calidad del dato, cómo procesar, agrupar y transformar esa información, adaptarse a nuevos modelos de valoración,… vamos a necesitar cuantificaciones distintas. Hay muchos desafíos asociados a la definición de criterios y de asimilación por parte de las organizaciones. Este es un proyecto transformacional que va vinculado a más capas que la financiera y la contable sino a la mayoría de los procesos de las entidad. En definitiva, son muchos los retos que tenemos que abordar a corto plazo y que seguramente, en 2023, seguiremos hablando de muchos de ellos.

CRISTOPHE AVENEL.- A nosotros nos queda una o dos interpretaciones de la norma que queremos abordar ahora. Es importante definir y seguir los KPIs; muchos serán los mismos que con IFRS4, pero otros serán diferentes, por tanto, debemos ir corrigiendo el forecasting para no llevarnos sorpresas al final del año. También es importante ver cómo gestionamos el negocio con todo esto. Cada vez estamos más lejos de la realidad del negocio, así que tenemos que analizar cómo corregirlo y no llevarnos la sorpresa de que a final de año nos encontramos con 10 millones menos de ingresos. 

 

‘A.A.’.- ¿Qué cambios supondrá IFRS17 en la relación con el reaseguro?

AGUSTÍN FERRERO.- A lo mejor hay que plantearse cuál es la duración de los contratos de reaseguro para que no se produzca una asimetría entre un contrato a largo plazo con el reasegurador, que se evalúa de una manera, y de un seguro de autos o de hogar, que se evalúa de otra. En esas asimetrías los reaseguradores están abiertos a escuchar y ver qué se puede hacer. Ellos también tienen sus exigencias con y para la norma y están luchando por sus intereses, aunque no sé si van a conseguir algún cambio. Creo que la norma va a impactar en la negociación de los contratos de reaseguro para evitar esa asimetría.

AMALIO BERBEL.- El principal impacto en el Reaseguro será tener cuidado a la hora de la redacción de los contratos para que no afecte mucho operativamente. Desde el punto de vista legal hay salidas para que no haya un gran drama operativo, pero donde creo que sí va a haber mucho más cambio va a ser en los reaseguros no tradicionales o también llamados financieros. Los reaseguradores tienen un trabajo de evangelización porque ese tipo de operaciones se va a ver afectada por dos razones: una por la parte operativa y otra por la parte financiera.

 

 

DESPUÉS DE 2023    

‘A.A.’.- ¿A qué se van a dedicar a partir de 2023?

MARGA GABARRÓ.- Llevo más de 20 años trabajando en Zurich y no me he aburrido en ningún momento porque siempre hay temas que tratar. Cuando termine IFRS17 aparecerán otras muchas cosas. Tengo ganas de que los equipos de finanzas entren en formas de trabajar que sean ágiles y que lo hagan con otros equipos transversales. El perfil futuro de las áreas contables va a ser distinto. Vamos a tener mucha más robotización en todos los ámbitos de la compañía y, por tanto, debemos seguir acompañando a nuestros trabajadores a que sigan manteniéndose al día y aprendiendo.

ROSA MOLINER.- Otro gran proyecto que está por venir es la adaptación de los reglamentos de sostenibilidad y todo lo que es información no financiera, lo que va a implicar mucho trabajo en distintas áreas de las organizaciones. Además, tenemos el reto de homogeneizar criterios con los consultores a la hora de informar de estos KPIs, que la información sea contrastada y que pueda ser comparable entre compañías. 

AGUSTÍN FERRERO.-  En un sector regulado como el asegurador siempre van a surgir nuevos proyectos y retos a los que enfrentarnos. Comparto la opinión de que tendremos que adaptarnos a una nueva forma de trabajar y tenemos que aprovechar aún más la tecnología para ello. Debemos asumir y promover que las Direcciones Financieras sean distintas a lo que son hoy. Las Direcciones Financieras debemos liderar la transformación de nuestra función hacia procesos más óptimos y digitales para lograr que nuestro rol sea protagonista en los cambios a los que enfrentaremos en los próximos años, donde destaca la adaptación y entendimiento de la IFRS17.

CRISTOPHE AVENEL.- A largo plazo nos vamos a adaptar como siempre lo hemos hecho, aunque tenemos que hacer mucho como sector en lo que tiene que ver con simplificación, digitalización, acceso al cliente, etc. Lo que me da miedo es que nos quedemos con el balance, el capital y las normas y otros tomen la parte más sustanciosa de la cadena de valor, como puede pasar con las Fintech. Si esto ocurre, nadie va a querer invertir en este negocio. El corto plazo también me preocupa por la coyuntura económica con los tipos de interés.

AMALIO BERBEL.- La norma del capital, Solvencia II, no parece que se vaya a tocar gran cosa e IFRS17 quedará terminada en 2023, con lo cual, creo que el reto será dedicar ya los recursos a la parte del servicio al cliente y del producto y poder competir en igualdad de condiciones con las Fintech y las Insurtech, que no tienen los legacy que presentan las compañías.  I

 


“Estamos ante una norma muy compleja, que es muy difícil simplificar”

Amalio Berbel

Ante el poco tiempo que las compañías aseguradoras están teniendo para adaptarse a la norma IFRS17, Amalio Berbel, socio responsable de Seguros de KPMG, se pregunta “¿qué hubiera sido de nosotros si no hubiéramos pasado antes por Solvencia II?” y, aún así, vaticina que “muchas cosas irán cogidas con palillos”. Después, las mejoras deberán automatizarse a un ritmo acelerado “porque no disponemos de los meses con los que contamos en la adaptación a la normativa anterior”.

A su juicio, desde la primera norma hasta la definitiva “no ha habido tantos cambios” como pasó con Solvencia II y, seguramente, “son menos de los que les hubiera gustado a muchas de las entidades de nuestro país por no verse reflejado del todo el negocio típico español”.

En todo este proceso, Berbel resalta el papel que han jugado los consultores, puesto que “hemos estado muy involucrados” y reconoce que, en la mayoría de los casos, ha sido una norma que “nos ha sorprendido y nos ha costado mucho abordar”. Pero lo cierto es que “el ritmo de avance se va notando. El reto ha sido importante, así como la parte actuarial, dado que luego hay que trasladarlo a los sistemas y seguramente esto sea lo que esté menos afianzado”. 

En su opinión, otro de los problemas que IFRS17 ha tenido como gran proyecto transformador es que el software había que construirlo desde cero. “Elegir uno de ellos ha costado mucho y ha tenido un alto riesgo. Ahora hay que alimentarlo, pero los sistemas de las compañías no estaban para alimentar esos datos tan masivos y granulares como los que necesita la norma”. 

Por otro lado, destaca el impacto que IFRS17 ha causado en las compañías “para que las áreas actuarial y financiera se empiecen a hablar de tú a tú y en el mismo idioma con el fin de integrarse”. Y es que, esta nueva normativa ha demostrado que “no pueden ser dos compartimentos estancos que actúan de manera independiente”. 

Para Amalio Berbel la IFRS17 es una norma muy compleja que resulta muy difícil de aplicar en las compañías medianas y que, a su vez, resulta también muy complicado de simplificar, por tanto “no acabamos de ver cuándo llegará su aplicación completa en España. Esto nos llevará a convivir con dos gaps durante mucho tiempo”.