Ángela Pumariega Menéndez

Deportista profesional de vela y economista

 

"Lograr el Oro Olímpico fue mágico; supuso todo y nada"

 

 

Una alergia la obligó a hacer deporte al aire libre y su pasión por el mar (heredada de su abuelo y su padre) la empujó hacia la vela. Con 10 años, Ángela Pumariega ya era regatista: “Se me daba bien. El primer año me eligieron para ir a los campeonatos de España. Después de 26 años, sigo compitiendo. Me encanta, aunque ahora ya no sea a tan alta escala”. 

¿Cómo fue eso de unirse al equipo Olímpico? "Para mí era un hobby, pero en 2008 buscaban a chicas para ir a los juegos Olímpicos de Londres. Había una categoría nueva y, como casi había terminado mi carrera de Económicas, aposté por ir de manera profesional y hacerme olímpica”. Nadie preveía que conseguirían en Oro, pero así fue.

“Subir al pódium Olímpico cuesta describirlo; la mejor palabra es magia. Se mezclan muchas cosas. Primero cansancio, había sido muy agotador. Pero, sobre todo, felicidad". “Estábamos muy felices. Se cumple un sueño que, además, puedes compartir con tu familia”, explica.  

Pero la verdad es que ganar en los Juegos Olímpicos “supuso todo y nada”. “Todo por la parte personal, porque has trabajado mucho por ese objetivo; es una realización personal brutal y muy potente. Y digo nada porque, una vez que pasan los Juegos, tienes que volver a empezar". "La vela -añade- depende tanto de factores externos que hay que seguir luchando cada día para estar en la cima”.

 

Tener un Plan B

Para Ángela los valores que te aporta el deporte son infinitos y se aplican a numerosos aspectos. “El deporte te reporta muchos valores: el trabajo en equipo sin duda es el más potente. Lo puedes aplicar a cualquier aspecto de tu vida". “Lograr ser el mejor en un deporte solo se consigue con esas dos cosas; trabajo y esfuerzo. Nadie te regala nada", añade. Por ello, subraya, en esta sociedad digital, “donde prima lo inmediato, esa constancia es algo que se pierde". “El deporte completa a las personas, da vivencias y experiencias que luego aplicas al mundo personal y profesional”.

 

“Para ser deportista de élite tienes que dedicarte al 100%. Se ha profesionalizado mucho y es difícil compaginar otras cosas. Hay que tener un Plan B”

 

Reconoce que no es fácil: “Para ser deportista de élite tienes que dedicarte al 100%. El deporte se ha profesionalizado mucho y es difícil compaginar otra cosa con el deporte. Yo hice la carrera universitaria y, por ello, igual perdí mi oportunidad cuando era más joven de unirme antes al equipo olímpico y solo dedicarme a competir”.

Pero luego, remarca, “me lesioné el hombro y sino tienes un colchón que te ayudé a seguir puede que lo pierdas todo. Los deportes minoritarios están muy mal valorados en España. Yo  tenía mi plan B. Pero hay muchos deportistas que no tienen ese Plan B y creo que eso es un error que se debe subsanar en España". 

 

Ser mujer fuera de la ‘burbuja Olímpica'

Esos obstáculos en deporte se intensifican por ser mujer, "pero en el caso de ser Olímpica no, ser mujer me ha beneficiado". ¿Por qué? “La vela es un deporte muy masculino, pero para competir en los Juegos Olímpicos las cuotas están igualadas. Ser mujer me ha dado más oportunidades de competir a gran escala. Pero sí es cierto que es algo irreal una vez que sales de esa burbuja Olímpica", añade. 

Tampoco hay mucho futuro para las deportistas femeninas, explica. "No hay tantas entrenadoras, ni presidentas de federaciones... Hay que trabajar en las Leyes y en los referentes femeninos, que las niñas vean y conozcan esos reflejos. Que no hay barreras". "Hay mucha labor que hacer, valorar profesionalmente a los deportistas". La Ley del Deporte, recuerda, es de los años 90. "En esa Ley, el deporte femenino no es considerado profesional”. "Es necesario que se normalice esta situación. Ahí hay muchísimo camino y barreras que derribar aún. Este es un gran reto". 

¿Y tu reto futuro? "Quiero mirar más a mi vida personal. Pero no quiero tener un trabajo rutinario, quiero vivir el presente, el momento”.

 


CLAVES

1- RETO PELAYO 
Ángela fue directora de la expedición en el Reto Pelayo de 2020: "Conocí el Reto ya como regatista. Curzar el Atlántico es super difícil y encima se suma que no hay una experiencia previa. El mensaje es muy potente y más este año que se necesitan noticias positivas. Un reto espectacular, mujeres que han sobrevivido al Cáncer, porque hay que visibilizar quiénes se han curado y que el deporte ayuda. Este reto les ha demostrado que son más fuertes de lo que imaginaban. Cuando me lo popusieron, no lo dudé ni un segundo. Ellas nos han enseñado más a nosotras que nosotras a ellas”. 

2- EL PODER DE LA MENTE
“Tuve la suerte de que me propusieran hacer en el Comité Olímpico un máster de coach y liderazgo deportivo. Creo que el plano mental es muy importante, ya que en éste se marca una gran diferencia cuando hay que hacer frente a momentos claves con mucho estrés. También para poder desarrollar la carrera de deportista. Pasé a ser patrona, líder del equipo y esto me gusta; me hace algo sacar lo mejor de las personas”.

3- RESPONSABILiDAD SOCIAL 
Desde hace dos años es concejal en el Ayuntamiento de Gijón: "Me costó decidirme, pero creo que al final había valores que podía trasmitir. Todas estas partes confluyen en una misma: la responsabilidad social. En el ayuntamiento de Gijón llevo temas relacionados con la igualdad y el deporte. Las cosas pasan una vez en la vida y creo que a veces es importante coger las oportunidades”.