Mirenchu del Valle es energía. Que contagia y lleva consigo allá donde va, incluso dentro de su maleta en forma de zapatillas si le toca viajar por el mundo. Y, por supuesto, cuando trabaja en la patronal del Seguro: “Soy muy activa, creo que agoto al personal de UNESPA”, reconoce entre risas. Abogada de profesión, enamorada del Derecho Internacional, lleva toda la vida en el sector. Nadie mejor que ella para repasar el intenso 2020, el futuro que le depara al mercado y cómo la Diversidad se ha hecho un valor primordial en cualquier compañía. 

 

 

“El sector lo ha hecho bien y con nota”, afirma sin titubeos Mirenchu del Valle, secretaria general de UNESPA, sobre cómo se ha comportado el Seguro español durante la crisis provocada por la Covid-19. Para la ejecutiva ha sido un “momento intenso e interesante en el que ha habido una colaboración desinteresada por intentar hacer que el Seguro funcionara en esa situación tan extraña. Como sector esencial, lo ha hecho muy bien, intentando proteger a los trabajadores, migrando hacia un teletrabajo casi integral, poniendo en marcha todos los elementos necesarios para poder garantizar el servicio y detectando aquellos aspectos que había que modificar para prestar el servicio”, evalúa.

“El sector lo ha hecho bien y con nota”, afirma sin titubeos Mirenchu del Valle, secretaria general de UNESPA, sobre cómo se ha comportado el Seguro español durante la crisis provocada por la Covid-19. Para la ejecutiva ha sido un “momento intenso e interesante en el que ha habido una colaboración desinteresada por intentar hacer que el Seguro funcionara en esa situación tan extraña. Como sector esencial, lo ha hecho muy bien, intentando proteger a los trabajadores, migrando hacia un teletrabajo casi integral, poniendo en marcha todos los elementos necesarios para poder garantizar el servicio y detectando aquellos aspectos que había que modificar para prestar el servicio”, evalúa.

Desde su visión personal, ha sido “un año francamente interesante”. “Nunca hemos estado tan cerca de la operativa. Siempre estamos cerca de la normativa pero nunca trasciende de manera tan directa ni tan inmediata a la operativa. Esta vez eran todo necesidades fundamentales para poner en marcha la operativa. Las entidades lo han hecho muy bien”.

Otro desafío que tuvieron que solventar fue el teletrabajo ya que al ser una asociación, con muchas reuniones entre asociados y Administración, el criterio era más presencial. “El teletrabajo lo utilizábamos cuando nos íbamos de viaje. Para nosotros fue partir de cero y llegar al 100% en cuestión de un fin de semana”. Pero la adaptación fue buena, asevera, “tuvimos muchísima suerte. Nos tocó en un momento en el que estábamos renovando el renting informático. Con los antiguos y los nuevos aparatos que estaban en la oficina duplicamos equipos”.

Analizando las ventajas del teletrabajo, detalla, por ejemplo, que han “conseguido un nivel de participación más alto en las reuniones. No hay que desplazarse y se encajan más fácil en las agendas. En algunas cosas la tecnología funciona muy bien, pero en otros aspectos, como la toma de decisiones, hacerlo presencial ayuda bastante”. Para Del Valle el trato personal es importante y “se echa en falta el poder socializar”.

 

 

Facilitar la vida al cliente

Uno de los cambios más claros que vive el sector es “que el seguro lo demanda el cliente. La pandemia ha puesto de manifiesto que lo que necesitas es algo que te resuelva el problema. En España esta es una tendencia que llevamos desde hace años, mientras que, en Europa, es una evolución que se está produciendo. Allí se traslada el problema al cliente y en nuestro país tratamos de resolvérselo facilitándole la prestación del
servicio. Nuestro sistema es buenísimo y, por ello, pienso que se va a ir expandiendo por el resto de Europa. Hay que hacerle la vida fácil al cliente”.

Con la pandemia que hemos vivido todo ha cambiado. Una crisis sanitaria “genera más fundamento para que haya una mejor colaboración público-privada porque necesitas de ambos para enfrentar todos los retos”. La mejor manera, añade, “es generando sinergias entre los sistemas público y privado. Sumando conseguimos más. No son sistemas contrapuestos, sino  complementarios. Igual pasa con las pensiones y con otros muchos ámbitos, como la dependencia, el envejecimiento,… Debe haber mayor complementariedad”. 

 

Un ejemplo de colaboración: pensiones

Para Del Valle un buen inicio donde comenzar esta colaboración público-privada es en pensiones. aunque la Ley de presupuestos parece ir en sentido contrario al reducir drásticamente los límites de aportación a los instrumentos de previsión individual. Este  hecho se contrasta con la creación de un producto de pensiones paneuropeo que se empezará a comercializar a finales de 2022. “Vamos a tener por primera vez un producto europeo de pensiones del tercer pilar donde las instituciones europeas están pidiendo a los Estados que le den la misma fiscalidad e incentivos que tienen los productos de pensiones a nivel nacional. En España nos vamos a encontrar con un producto donde los españoles tenemos limitadas nuestras aportaciones”.

Ante esta situación, remarca, “habrá países que tendrán la suerte de poder aportar más a ese producto europeo de pensiones. Por mucho que puedas gestionar adecuadamente esa inversión, la pensión complementaria que te queda no es la que busca el ciudadano. La clase media es la que se ve más afectada”. “Hasta que tengamos un segundo pilar fuerte, que llegue a muchos empleados de empresas, no estamos dejando al individuo que siga haciendo aportaciones. El 99% de nuestro tejido empresarial son pymes”. 

 

 

Cambiar la percepción del consumidor 

Desde que comenzaron en 2016 con la iniciativa ‘Estamos Seguros’ se ha medido el impacto a través de un indicador donde el componente que más pesa son los consumidores; con un 50%. “Se ha producido paulatinamente un cambio en la percepción del consumidor. Cambio que se ha acelerado durante la pandemia”. 

“El Seguro ha estado muy presente y totalmente implicado en un momento en el que la gente tenía que estar en su casa y donde han surgido todo tipo de problemas y complicaciones”, detalla. Y eso, explica, “ha mejorado la percepción y ha puesto de manifiesto las bondades de disponer de un seguro”. 

Esta iniciativa permite poner en valor lo que hace el sector “de una forma clara, precisa y concisa. También a nivel profesional permite bajar al terreno y salir del ámbito normativo que constituye nuestro día a día”. 

“Hace cuatro años decidimos que teníamos que comunicar mejor lo que hacemos y para mí ese mensaje sigue estando vigente”. 

Comunicar mejor no significa facilitar más información. Por ello, añade: “Hay que hacer ver al legislador que, muchas veces, menos, es más. Podemos dar menos información con más calidad. Estamos trabajando en ver qué necesita el cliente y cómo darle esa información. Un reto interesante e importante”.

 

Visibilizar y compartir

Y en este punto de visibilizar y reorganizar prioridades, UNESPA es un apoyo incondicional de #RedEWI desde su fundación. Una Red que para Mirenchu “aporta mucho porque visibiliza una situación y pone de manifiesto que tenemos el objetivo de integrar a las mujeres en la Dirección de las entidades, cosa que me encanta”. 

A su juicio, una de las partes más interesantes que aporta la Red es compartir experiencias: “Compartiendo experiencias haces que las cosas progresen. Es un valor añadido y un elemento con el que todos ganamos. Las experiencias de éxito en determinadas empresas se pueden trasladar a otras. Con esto podemos hacer que ese objetivo se cumpla de manera más rápida. Creo que conciencia a las empresas y conciencia a las mujeres. Me gusta esa combinación”. 

Según remarca es “un buen momento para dar el paso y apostar por la Dirección”. “En nuestra época era más costoso, pero ahora hay más cultura y más concienciación en las empresas”. En este punto, reconoce que le gusta mucho el proyecto, “le ves un propósito, un camino y un fin”.

Además, la Diversidad aporta talento. “La Diversidad y Conciliación son elementos importantes que te pueden hacer pensar que el sector es un buen sitio para desarrollar tu carrera profesional”.  

Haciendo un repaso de su trayectoria asevera que no tuvo barreras por ser mujer. Para Mirenchu las mujeres “llegamos arriba porque somos muy trabajadoras, por compromiso”. Recuerda que entró en UNESPA en 1989 por su conocimiento en Derecho Comunitario. “Me han pasado cosas porque estaba en el momento y en el lugar idóneos”, matiza. “Estudié Derecho en la Universidad Complutense de Madrid. Me encantaba el Derecho Internacional Privado y cuando terminé  me especialicé en Europa. Era un momento en el que España tenía que estar adaptándose continuamente a Europa y se estaba trabajando en el pasaporte único europeo. Fue una estupenda oportunidad”. 

Echando la vista atrás, reconoce que le costó tomar la decisión “porque me había hecho a la idea de quedarme en Bruselas, pero, al final, elegí UNESPA. Fue una época en la que se estaban negociando directivas en relación con el seguro del automóvil, de vida, etc. Tenía que viajar muchísimo e iba a todas las reuniones. Aprendí mucho de personas con mucha experiencia”.

 

 

Revindicar nuestra fuerza laboral 

Aunque durante su trayectoria no tuvo grandes obstáculos, sí opina que “las cosas están mejor ahora”, pero hay lecciones que aprender. “Si la carrera profesional es importante para los hombres, también tiene que serlo para las mujeres. Muchas veces no pedimos lo que nos merecemos a nivel laboral”. 

Mirenchu parte de los estereotipos que las mujeres llevamos a cuesta: “Compaginamos más cosas porque tenemos un compromiso en nuestra casa. En el ámbito profesional debemos reivindicar el papel que tenemos en la empresa, saber negociar el salario y hacernos una red de networkig. Son muchos aspectos culturales y educacionales los que influyen. Aunque, afortunadamente, hay más concienciación de la que había antes. Hay que dar el salto, atreverse, arriesgar, tener más confianza en una misma,… salir de nuestra zona de confort”.

Ella misma se pone como ejemplo. “Cuando me ofrecieron ser secretaria general de UNESPA me pareció que ya era un premio suficiente; eso un hombre jamás lo aceptaría, preguntaría incentivos, salario, cuál es su despacho, etc. No nos vendemos bien por modestia”.

Para lograr el objetivo de paridad en las empresas, afirma que iniciativas como #RedEWI, la concienciación o marcarse un meta para lograr paridad en los Consejos de Administración, “ayudan mucho”. “Intentar remover ese tipo de sesgos que no sabes que existen internamente es bueno”, añade.

En esto, las cuotas han tenido un efecto muy positivo en determinados ámbitos, puntualiza. “Como en el Gobierno o en la política donde ahora hay mayor peso de las mujeres”, explica. “Las empresas deben tener un número de mujeres necesario en el escalón previo antes de dar el salto. No puede hacerse de la noche a la mañana. Pero si tienes un proyecto será más fácil. En el Seguro tenemos masa, solo hay que poner medidas para lograrlo. Si las empresas están concienciadas llegaremos a la paridad”. 

 

La revolución del talento

Esta Diversidad aporta valor a las compañías en muchos aspectos. Estar en una empresa donde haya Diversidad o que promocione el talento femenino, son elementos que se tienen en cuenta cuando se apuesta por un trabajo”.

Además, con el teletrabajo todo se hace más flexible. “Creo que esto ayudará a la mujer. Lo que no me gusta es que se hable de conciliación solo en femenino, hay que hablar de conciliación general”. “Si todos tenemos una forma de trabajar más flexible, ésto repercute en que la mujer no sea la que se tiene que quedar siempre en casa. La parte presencial es importante y no podemos renunciar a ella”. 

La flexibilidad laboral también supone tener talento que procede de edades diferentes y de formaciones y culturas distintas: “El trabajo flexible te permite incorporar talento regional (gente que venga de distintos ámbitos). La ubicación no es tan central como era antes”.

 

2021 PONE EN VALOR EL SEGURO 

“Quiero empezar el año con optimismo”, subraya Mirenchu ante una posible contracción de las primas.

“Necesitamos medidas que fomenten la actividad aseguradora. También debemos adaptar la normativa al siglo XXI y eliminar obstáculos a la digitalización evitando que el Seguro se quede en el siglo XX. Tenemos una normativa en la que prevalece el papel respecto al formato electrónico. Hay elementos en la forma de hacer las cosas que son del siglo pasado”, añade.

Otro desafío es la transparencia: “Hacer lo que vendemos más sencillo. La digitalización también nos puede ayudar en esto”. 

“Creo que esta crisis ha ayudado al cliente a darse cuenta del valor que aporta el Seguro en épocas de inestabilidad e incertidumbre”, matiza la ejecutiva. “Que sirva como revulsivo para poner en valor la protección y la seguridad que aporta el Seguro”.  I