1. 

¿Su principal defecto? 

Olvidar que, a veces, las cosas llevan su tiempo y su ritmo; que, por mucho que me empeñe, no depende de mí hacerlas realidad antes.


2.

¿Qué cualidad personal aprecia más?

Voy a citar dos. La humildad, que lleva a ponerse en el lugar de otra persona y tratar de entenderla mejor. Y la sinceridad, valor que parece infravalorado en estos tiempos y con el que se construyen relaciones durareras.


3.

¿Su estado de ánimo más típico?

Inquieto. Necesito aprender, curiosear, leer… Pero, por encima de todo, me considero bienhumorado, un estado de ánimo que logra que no te tomes a ti mismo muy en serio.


4.

¿Qué don desearía poseer? 

La sabiduría. Permite discernir entre varias opciones inclinándote siempre hacia la más justa y adecuada a cada situación. Especialmente necesario en momentos difíciles. Lo del genio de la lámpara y sus deseos lo dejamos para otra ocasión.


5.

 ¿Qué figura histórica le pone ‘mal cuerpo’? 

Poncio Pilatos, porque, sabiendo que tomaba una decisión injusta, prefirió lavarse las manos en lugar de asumir su responsabilidad y actuar en conciencia. Nunca se ha gastado más en jabón y agua que en la actualidad.