Capeando el temporal

 

Mediadores y compañías explican sus primeros pasos

 

Filomena llegó, arrasó y se fue. A su paso ha dejado miles de siniestros que las compañías aseguradoras se afanan en cuantificar y valorar mientras los mediadores se dan de bruces con las innumerables reclamaciones de los clientes. El sector asegurador ha activado los protocolos de emergencia para responder de manera rápida y efectiva a los siniestros ocasionados por la mayor nevada producida en nuestro país desde hace 50 años.

 

 

A pesar de las advertencias de los meteorólogos, nadie podía imaginar la que se nos venía encima. Así, literalmente. El pasado 8 de enero el centro de España se vio cubierto en tan solo unas horas por un gran manto blanco que permaneció inalterable muchos días más debido a temperaturas más propias del norte de Europa. El colapso fue inmediato y, tras la alegría por la belleza del fenómeno, los siniestros comenzaron a sucederse y a lamentarse. 

La Comunidad de Madrid ha sido la más afectada por la borrasca y acumula el 56% de los incidentes registrados en todos los ramos. Le sigue Castilla-La Mancha, con un 13%. Los siniestros más habituales han sido los relacionados con daños en inmuebles causados por el peso de la nieve en tejados, toldos y canalones. En automóviles, el rescate de vehículos de la nieve y los problemas de arranque por el intenso frío.

Luis López Visús, director general de Espabrok y director técnico de su correduría, señala que “aún es pronto para vaticinar el volumen de siniestros final, debido a que los clientes no se han pronunciado todavía por la situación que vivimos de semiconfinamiento, provocada, en gran parte, por la movilidad reducida del estado de las calles”. 

 

 

 


Ana Muñoz:

“Este acontecimiento excepcional va a hacer que las compañías adapten sus condicionados particulares y generales a situaciones de este tipo, mejorando algunas coberturas con el coste de prima pertinente”

Marta quintana:

“Dentro de nuestro trabajo continuo de revisión de la cartera ya forma parte la  labor como mediadores de revisar que las condiciones de aseguramiento de nuestros clientes, sean las más amplias posibles.  

Luis López Visús:

“Debería abrirse un debate sobre el papel del Consorcio ante fenómenos de esta naturaleza”.


 

Cristina Llorens, directora de Desarrollo de Negocios Estratégicos de Addares Instituto de Desarrollo Asegurador, añade que hay que tener en cuenta, además, que “todos aquellos vehículos que no están circulando debido al colapso de la nevada, necesitarán los servicios de asistencia en carretera y reparar los daños por caída de árboles o ramas, que ahora mismo son imposibles de identificar”. En cuanto a daños personales, las caídas y accidentes ya son frecuentes por lo que “estamos gestionándolo con las pólizas de salud de nuestros clientes”. 

En el segmento de empresas, Feliciano Ruiz, director de siniestros de Marsh España, afirma que los siniestros más predominantes que están atendiendo son hundimientos de tejados de edificios, colapso de cubiertas de naves y de estructuras de parkings, caídas de árboles, roturas de tuberías por las heladas, y pérdidas de beneficios por imposibilidad de acceso. Sin embargo, como señalan Laura Agudo Gamo e Ivan Soto Fernández, de Newcorred, “esto no ha hecho más que empezar, puesto que la nieve dará lugar a filtraciones, humedades y otro tipo de siniestros”.

El seguro, siempre en guardia ante cualquier adversidad, ha desplegado todo su potencial para que los asegurados estén atendidos y vean resueltos sus problemas. Así, desde el Consejo General de Colegios de Mediadores de Seguros recomiendan que todos aquellos que hayan sufrido algún daño material y/o personal acudan a sus mediadores cuanto antes para agilizar las gestiones de reclamación de los daños. El Colegio de Mediadores de Madrid ha publicado, por su parte, una guía para resolver las dudas más frecuentes de los ciudadanos y cuenta con la web mediadoresdesegurosdemadrid.com, donde va actualizando toda la información de las aseguradoras.

 


¿QUÉ CUBRE EL SEGURO?

Los daños causados por la borrasca Filomena en vehículos, edificios y personas estarían cubiertos por los seguros. Los afectados tienen que saber las condiciones de sus pólizas para conocer qué elementos de estos están cubiertos y en qué condiciones, si bien es cierto que los contratos no suelen tener exclusiones por nieve o temporales de estas características. Así, de partida, las pólizas de seguros de Autos o de Hogar deberían cubrir los daños ocasionados por las condiciones climáticas, mientras que los seguros de las comunidades de vecinos deberían hacerse cargo de los daños en los edificios. 
Filomena ha dejado también incidencias en zonas de importante producción agrícola. Los daños provocados por este tipo de fenómenos meteorológicos están cubiertos por el sistema español de seguros Agrarios Combinados. En concreto, según Agroseguro, los siniestros provocados por nevada y viento están recogidos en todas las líneas de seguro y, en el caso de las heladas –una opción asegurable para los agricultores–, se pueden cubrir los daños que sufran tanto las cosechas como los árboles. 
Por su parte, el Consorcio de Compensación de Seguros no cubrirá los siniestros producidos directamente por la nieve o por heladas como consecuencia del temporal Filomena, pero sí indemnizará los daños derivados de la inundación por deshielo posterior o por fuertes vientos. El organismo tiene atribuida la indemnización de los daños que ocasionen determinadas catástrofes naturales, siempre y cuando las personas y los bienes afectados se encuentren asegurados y bajo supuestos perfectamente tasados, según explica su director de Operaciones, Alejandro Izuzquiza. 


 

¿ESTÁ PREPARADO EL SEGURO?

Todos los brókers consultados por esta revista coinciden en que el seguro en general y la Mediación, en particular, están más que preparados para afrontar este tipo de contingencias. Sin embargo, sí ven necesario hacer una revisión en los condicionados, puesto que “nos podemos encontrar con algunos productos muy específicos y antiguos, que pueden excluir o condicionar la cobertura”, indica Marta Quintana, directora de Siniestros de ERSM Insurance Brokers.

Para Ana Muñoz García, socia directora de Ponce y Mugar, “este acontecimiento excepcional va a hacer que las compañías adapten sus condicionados particulares y generales a situaciones de este tipo, mejorando algunas coberturas con el coste de prima pertinente”. 

 


Cristina Llorens:

“Todos aquellos vehículos que no están circulando debido al colapso de la nevada necesitarán los servicios de asistencia en carretera y reparar los daños por caída de árboles o ramas, que ahora mismo son imposibles de identificar”.

Feliciano Ruiz:

“Nos hemos puesto en contacto con nuestros clientes para preguntarles si han sufrido daños durante la tormenta, si la respuesta es sí, les solicitamos comunicación urgente de los mismos para informar rápidamente a las aseguradoras”. 

José Enrique García Mérida:

“Se debería revisar los condicionados por parte de las compañías, ya que son una minoría las pólizas tanto de hogar, comercio, comunidades como de pymes que cubren esta contingencia por defecto”.


 

José Enrique García Mérida, de GSFBroker, distingue entre dos tipos de siniestros: los relacionados con la nevada, “que recogen la inmensa mayoría de las pólizas de hogar, comercios, comunidades o pymes con las que el seguro está más que preparado”; y, por otro lado, las heladas posteriores debidas a la ola de frio intenso, que están provocando innumerables incidencias, como roturas de tuberías, grifos, válvulas, etc. En este último caso, señala, “creo que se debería de revisar los condicionados por parte de las compañías, ya que son una minoría las pólizas tanto de hogar, comercio, comunidades como de pymes que cubren esta contingencia por defecto. Si bien es verdad que hay algunas en las que, de manera opcional, se puede contratar este tipo de garantía, o en el seguro del hogar, por ejemplo, las pólizas de más alta gama también lo contemplan”. No obstante, “depende mucho de cómo se contrata el seguro; por eso es importantísimo asesorarse por un mediador profesional”.

García Mérida manifiesta no entender por qué el Consorcio de Compensación de Seguros “no considera riesgos extraordinarios las nevadas como la que hemos sufrido”. En su opinión, esta cuestión debería ser revisada. Una idea que también comparte Luis López Visús planteando que “debería abrirse un debate sobre el papel del Consorcio ante fenómenos de esta naturaleza”.

 

“Esto no ha hecho más que empezar, puesto que la nieve dará lugar a filtraciones, humedades y otro tipo de siniestros” (NewCorred)

 

EN PRIMERA LÍNEA

Los mediadores son los que están en primera línea cuando se trata de hacer las reclamaciones pertinentes a las compañías. Es por eso que ofrecen un amplio asesoramiento en función de la póliza, ramo contratado y entidad aseguradora.

En el caso de ERSM Insurance Brokers, Marta Quintana explica que han habilitado una comunicación de los siniestros a través de su página web, de forma que lo reciben al instante y se procede a su gestión con la compañía. 

En Ponce y Mugar han redoblado esfuerzos para poder dar el mejor servicio con teléfonos fijos y móviles dispuestos, incluso, durante el fin de semana, tanto a través de llamadas como de whatsapp. “Hemos creado un formulario específico para facilitar el dónde, cómo y qué daños han sufrido. Además, hemos dado la posibilidad de localización y contacto a través de redes sociales”, señala su socia directora, Ana Muñoz García. 

Marsh España se ha puesto en contacto con sus clientes para preguntarles si han sufrido daños durante la tormenta. Si la respuesta es sí, “les solicitamos comunicación urgente de los mismos para informar rápidamente a las aseguradoras, con objeto de comenzar cuanto antes con la tramitación de los siniestros y poder liquidarlos en el menor tiempo posible”, según afirma su director de Siniestros, Feliciano Ruiz. 

 


QUÉ PASOS A SEGUIR

El Consejo General de Colegios de Mediadores lo ha recordado. Lo primero es consultar si el seguro contratado cubre el tipo de daño ocasionado. Una vez validado, se debe proceder al alta de parte del siniestro, por lo que se recomienda realizar fotografías en el mismo momento en el que se conoce el accidente o daño. Un ejemplo de ellos es fotografiar el desplome de un árbol caído sobre un coche, o en caso de accidente el parte del hospital.
Estos procesos, se remarca, pueden ser largos y algo tediosos, e incluso desconocidos por muchas personas, por ello es tan importante la figura del mediador que acompañará al asegurado en todo momento. Desde el inicio del proceso hasta la resolución del problema, ya sea de manera presencial o telemática, ya que cada vez son más los mediadores que disponen de tecnología para poder recopilar información y atender a sus clientes de manera rápida y efectiva.


 

Y es que, ese es el fin: agilizar y adelantar trabajo. Por eso, las corredurías piden a sus asociados que hagan fotos y graben vídeos de los desperfectos, para poder acreditar los daños a la compañía y que pronto haya una solución. Pero, ¿están las compañías respondiendo con esa agilidad?

Los brokers parecen estar contentos de forma general. Su respuesta ha sido rápida gracias al establecimiento de protocolos especiales de tramitación de siniestros. El incremento de los daños y, en muchos casos, la imposibilidad de acceder al lugar donde se han producido los desperfectos ha hecho que hayan habilitado la video peritación por parte de los asegurados en contacto con los peritos de las compañías. 

Desde Newcorred son algo más críticos. “Para dar un parte telefónicamente no se están cumpliendo las 12-24h laborales establecidas para que el técnico se ponga en contacto con el cliente y le cite con el fin de arreglar o peritar lo sucedido”. En este sentido, Marta Quintana, de ERSM Insurance Brokers, afirma que “hemos notado cierta saturación en las compañías”. Algo que no deja de ser normal ante esta situación tan extrema que ha desbordado cualquier expectativa y previsión.

En cualquier caso, los mediadores se sientes agradecidos a las seguradoras “por su meritorio apoyo a nuestros clientes afectados por la borrasca Filomena”.  I