Optimismo y cambios

Soy optimista por naturaleza. Lo sigo siendo mientras desde los medios de comunicación se nos habla ya de la 5ª Ola de la pandemia, incentivada por ese descontrol veraniego en el que parece muchos se han metido, sobre todo los jóvenes, dicen. Se nos olvida posiblemente que algo tendrá que ver aquí también la irresponsabilidad de quienes lanzaron a los cuatro vientos que, con la generalización de la vacuna, el bicho estaba derrotado. 

En prudencia por cierto me siguen ganando, y por mucho, los aseguradores. Lo ha demostrado la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, cuando ha vuelto a reclamar la conveniencia de una colaboración público-privada para enfrentar el reto de la reforma de las pensiones. Tiene toda la razón cuando nos pide que ahorremos más y al reivindicar el papel vital y complementario del Seguro en un escenario que llama de “pérdida de generosidad de las pensiones de reparto”. 

En este mismo marco estuvo también atinado el presidente de Mapfre, Antonio Huertas, cuando remarcó que, en todo caso, “el nuevo modelo no puede construirse a base de castigar otras opciones de ahorro” y que, sobre todo, debe ser “neutro y trasparente con la industria financiera”. Me gustó su petición de saber antes la cuantía de la pensión futura para poder tomar decisiones y su apuesta por integrar en las empresas a jóvenes y seniors. Y, demostrando su designación como 6º CEO del país por los colegas de ‘Forbes’, su reivindicación de modelos de colaboración público-privada para grandes riesgos, subrayando que “las pandemias ya son un riesgo real, como ocurre con el riesgo catastrófico o el riesgo cibernético y que “el sector público tiene que liderar esta capacidad de protección extra que pedirán los ciudadanos”.

Defensas claras mientras el Gobierno sigue haciendo oídos sordos a un sector que es motor de nuestra economía y del que sólo parece interesarle como fuente de ingresos. Un sector que ha vuelto a demostrar su compromiso social y esfuerzo solidario al lanzar, con el respaldo de 107 aseguradoras, ‘Estar Preparados’ (Para Estar Más Seguros), un programa de donaciones dotado de 28 millones que se desarrollará en los próximos meses y que financiará proyectos estratégicos para la recuperación del país y preparar a la sociedad española frente a los riesgos del futuro. De esto tendrían que encargarse las Administraciones, máxime con los fondos europeos. Pero, …es lo que tenemos.

Tras el verano vendrá un tiempo de cambios, ya verán. El primero, de esta revista, que mostrará ‘otra cara’. Espero que les guste, igual que ocurrirá con otras publicaciones e iniciativas de INESE. El segundo, si nos dejan, el retorno a una cierta normalidad en las relaciones personales y realización de eventos y actos. Y, en un plano sectorial, veremos un aumento de operaciones de compra y de integración, la resolución de algunas alianzas, entre ellas las de Mapfre-Bankia y me temo, aunque no guste que se diga, nuevas sentencias contrarias a los intereses del sector en Pérdida de Beneficios como la reciente de la Audiencia de Girona. Hasta entonces, buen y relajado verano. Nos lo merecemos.  I

 

Juan Manuel Blanco.