“Necesito estar con las personas, echo de menos estar cerca del equipo”, reconoce Carla Gomes, directora de Recursos Humanos y Gestión del Talento de Hiscox Iberia, cuando le preguntamos por el cambio que han vivido las compañías y más los Recursos Humanos durante y tras la pandemia. Experta en gestionar personas desde hace más de 20 años, este año se embarca en el reto ‘Energize our People’, que se traduce “en recuperar nuestro orgullo: involucrar y retener a nuestra mejor gente y mejorar las herramientas y el apoyo para promover el desarrollo profesional”. 

 

 

Afincada en la oficina de Lisboa, asevera que tiene ganas de volver a viajar a Madrid, de recuperar la normalidad. Hablamos con Carla de su trayectoria laboral, de sus retos durante la pandemia y en el mundo post-covid. “Siempre me he dedicado a los Recursos Humanos. Tengo más de 20 de años de experiencia en este Departamento y en puestos de Dirección llevo desde 2004, pasando por sectores tan diversos como el de la industria farmacéutica, la aeronáutica o la eléctrica… Esto me ha dado una visión muy diversa de todos los mercados. Al final, los RRHH son iguales en todos los sectores, hablamos de personas”. 

En seguros se puede decir que lleva relativamente poco; “hace dos años cambié de rumbo y me incorporé a Hiscox para dirigir este departamento en Iberia, Irlanda y la oficina de Lisboa”. Una de las prioridades del grupo para 2021 es ‘Energize our People’: “Para nosotros en RRHH esto se traduce en recuperar nuestro orgullo: involucrar y retener a nuestra mejor gente y mejorar las herramientas y el apoyo para promover el desarrollo profesional”. “También queremos redefinir la experiencia del empleado e implementar nuevas formas de trabajar manteniendo el capital social como parte de la evolución pospandemia”, detalla. Es decir, ser más creativos, trabajar de forma diferente, pero mantener la colaboración como compañía”. 

 

 

EL TRABAJO DEL FUTURO

Reconoce que el sector y su departamento se encuentra en un momento “apasionante”. “Se percibe cuando miramos lo que está pasando y los cambios que han ocurrido (la revolución tecnológica, por ejemplo), y la manera en la que está cambiando o se está transformando el futuro del trabajo”. Todo esto abre el abanico a replantearse cómo se debe cambiar la forma en la que trabajamos, algo además ya común a nivel mundial: “Lo vemos en la tecnología, los datos, así como en la forma de trabajar, desde cualquier lugar o de forma más inteligente y eficiente”. 

“En RRHH tenemos que ser capaces de evolucionar en relación a esta nueva normalidad y ayudar a las personas a interactuar mejor en esta nueva realidad”. “La pandemia -prosigue- ha provocado que uno de los elementos principales sobre los que gira nuestra estrategia sea el estado anímico del equipo, que su bienestar debe y forma parte del plan de negocio de la compañía. Pero también queremos seguir colaborando y jugar un papel decisivo en mantener nuestras personas resilientes, comprometidas y productivas”. 

¿El gran desafío?: “contribuir para que nuestro negocio y, claro, nuestras personas, sean más agile, data driven (que tomen decisiones basadas en datos) y eficientes”.

Otro reto por delante, afirma la ejecutiva, es cuando hablamos de Talento. Con ella repasamos esos que “están ocultos”. “El talento aunque sea innato puede no ser reconocible. Nos encontramos en un momento de cambio y de incertidumbre que hace tambalear nuestro paradigma económico y social. Un escenario que nos invita a salir de nuestra zona de confort y nos impulsa a actuar de manera diferente, a innovar”. 

Por ello, señala, “es el momento de potenciar este talento en las empresas”. “Es importante dar libertad a nuestros empleados, ser facilitadores para que ellos cojan las riendas y encuentren esas habilidades que les ayudarán a desarrollarse profesionalmente. Tenemos un sistema de gestión del talento y sistema de gestión de formación y desarrollo donde las propias personas pueden y deben pensar lo que quieren para sí mismas y cómo lo pueden potenciar, animando a que cada uno tenga discusiones de carrera con su líder, por ejemplo”.

 

 

TIEMPO DE LÍDERES, NO DE JEFES

En esta transformación, los equipos directivos tienen un papel transcendental que jugar. “Es tiempo de líderes, no de jefes”, asevera Carla. “Las estructuras en las organizaciones están evolucionando; cada día son más horizontales y se dirigen hacia una gestión de las personas, no de las actividades que realizan. En este contexto el papel del equipo directivo es clave. Los líderes deben emerger y preocuparse por el estado, inquietudes y objetivos personales del talento que gestionan, ofreciendo herramientas que les faciliten su labor y eleven su rendimiento para generar su crecimiento dentro de la organización”. 

¿Cómo lograr ese cambio? Gomes lo tiene claro: “Los líderes tienen que desarrollar nuevas competencias y capacidades. Deben ser ejecutores estratégicos y, a la vez, ser humildes y reconocer lo que no saben. Es decir, deben tomar decisiones sin olvidar que son humanos y que deben preocuparse por el bienestar de sus equipos, por la inclusión, han de ser tech savy (dominar la tecnología) e innovadores y garantizar que existe una estrategia, pero con enfoque no solo en el beneficio sino en todo el entorno, es decir,  en empleados, accionistas, clientes, colaboradores y en su Comunidad. 
Salir de las cuatro paredes

En esta revolución de las personas la Diversidad es un elemento clave. Carla anima a las compañías a salir “de sus cuatro paredes e integrar la cultura de la Diversidad, ser compañías comprometidas”. “Las empresas están formadas por personas, y las personas viven en una sociedad y en un momento concreto. Debemos ser permeables a lo que está ocurriendo e integrar en nuestra filosofía aspectos que condicionan y marcan el devenir de la sociedad y el entorno en el que desarrolla su actividad”. 

Mirando hacia la Diversidad y la Inclusión, las empresas “debemos ser entidades socialmente comprometidas y contribuir a tender puentes allá donde algunas personas encuentran barreras, de manera que apostamos por mantener y descubrir los talentos de cada uno”. “En Hiscox contamos con un Departamento, llamado precisamente de esta forma, Diversidad e Inclusión, en el que trabajamos para perseguir estos objetivos de eliminar las barreras, ya sean raciales o las del colectivo LGTBI, entre otras. Tenemos un plan muy consolidado y completo, con objetivos definidos y concretos”.

 


 

ENFRENTARSE AL STATUS QUO

¿Y las mujeres? Carla visualiza un obstáculo principal: “los cientos de años de historia en los que, excepto raras excepciones, han tenido siempre un papel secundario, tanto en la sociedad como principalmente en el mundo laboral”. “Sin embargo, -añade- creo que el principal obstáculo podemos ser nosotras mismas y los límites que nos ponemos en ocasiones por nuestras creencias. Tenemos que creer que somos muy capaces de ser ejecutivas, madres y esposas y hacerlo todo con muchísimo éxito. Hacerlo todo al mismo tiempo sin necesidad de dejar de lado ninguna de las cosas.  

“Enfrentarse al status quo significa romper muchas barreras y acabar con ciertos estigmas”. A su juicio, la mejor solución para conseguir este cambio es, primero, “involucrar a todo el mundo, hombres y mujeres; no debe ser una lucha nuestra, debe ser un objetivo que compartamos como sociedad”. Y, por otro lado, “poner en valor y dar mayor visibilidad a las cientos de directivas que ya existen y marcan el camino para que el resto de mujeres tengamos en quién reflejarnos”. 

Reconoce que no ve “una relación directa entre el fenómeno del teletrabajo y el liderazgo de la mujer”. “Podría existir un pequeño vínculo desde el aspecto de la conciliación, pero ese punto de vista es un peligro para los objetivos que perseguimos. No es la mujer quien debe conciliar para poder compaginar vida laboral y profesionales, eso es labor de todos y va más allá del mundo profesional. Todos conocemos a mujeres profesionales que, durante el confinamiento, y trabajando desde casa, han tenido que ejercer de madres, esposas y profesionales, alargando las jornadas hasta altas horas de la noche. Esto no puede ser así”. “La solución no está en el mundo laboral, es una concepción social que debe provocar un cambio de mentalidad de todos”, argumenta. 

“El teletrabajo es una nueva forma de permitir una mejor conciliación y flexibilidad para que nuestro bienestar se incremente y no al contrario”, añade. Por eso, puntualiza que desde su compañía creen que el trabajo híbrido “permitirá esta conciliación y la colaboración, es decir, vamos a tener lo mejor de los dos mundos”. 

Para Carla los pasos que se están dando en pro de la igualdad se observan en numerosos ámbitos, desde las empresas y también a nivel de la Administración. No obstante, reconoce que “los gobiernos deben seguir dando pasos para acabar con las desigualdades entre hombres y mujeres en el trabajo. Una medida importante la vimos a finales del pasado año, cuando se aprobó el Decreto Ley contra la brecha salarial, que obliga a las empresas a tener un registro con los sueldos de hombres y mujeres. De hecho, a día de hoy, las empresas españolas de más de 50 trabajadores ya están obligadas a publicar sus tablas salariales”.

 

 

“EL SEGURO DEBE TRANSMITIR SU PASIÓN”

Mirando hacia el futuro, la ejecutiva subraya que “las compañías son un reflejo de la sociedad; su evolución y transformación se producirá en paralelo a lo que ocurra en su entorno. Un buen ejemplo de esto es la conciencia medioambiental; son los clientes y empleados, o sea, las personas, quienes arrastran y provocan estos movimientos dentro de las organizaciones, que, como parte de la sociedad, no dudan en hacerlos suyos y poner de su parte para cumplir con estas demandas. Así, la evolución de las mismas dependerá de lo que ocurra en la sociedad en cuanto a inclusión, talento, liderazgo, transformación digital, bienestar social o simplemente la manera de comunicarnos unos con otros.

El Seguro es un sector que se ve gris desde fuera, explica Carla, pero que tiene muchos profesionales de numerosos ramos y disciplinas trabajando “apasionadamente” en él. “El objetivo del sector debe ser transmitir al exterior esa pasión. Si somos capaces de contar bien nuestra historia conquistaremos y atraeremos nuevo talento. Por otro lado, se trata de un sector que está viviendo una aceleración de su transformación digital, donde las insurtech juegan un papel clave. “Aún queda mucho camino por recorrer en este mercado, con amplio espacio para la innovación y en el que entrarán a formar parte muchos perfiles de talento”, augura.  I