Invertir bien

Con los fondos europeos de recuperación a la vuelta de la esquina, vivimos momentos de saber invertir bien. Varios recientes informes dan las pistas. 

El primero, de Accenture, indica que hasta un 85% de las empresas españolas aumentará este año sus inversiones en digitalización y un 86% invertirá más en sostenibilidad. En tecnología las inversiones se centrarán en inteligencia artificial (71%), 5G (54%), nube híbrida (54%), baterías de nueva generación (34%) y data analytics (22%). Va en la línea de lo que ocurre en Europa, donde la generalización de la apuesta por la sostenibilidad y la tecnología se confía genere hasta 5,7 millones de nuevos puestos de trabajo de aquí a 2030. Eso sí, antes habrá que formar a las plantillas (prioritario para un 56% de las empresas) con el fin de que adquiera las habilidades que impulsen su transformación y adaptación a la nueva etapa de digitalización, y fomentar los perfiles de talento necesarios. Parece un tanto inaudito que, con las proyecciones que existen, casi la mitad de las empresas reconozcan dificultades para localizar a los profesionales adecuados. 

El segundo, de Majesco, muestra cómo el cambiante panorama competitivo actual, impulsado por las capacidades digitales para el autoservicio del cliente y la suscripción, impulsarán las oportunidades de crecimiento. Considera que las aseguradoras deben adaptarse ofreciendo una experiencia digital de 360º que cree una nueva experiencia para el cliente; es decir, que impulse su compromiso, confianza y lealtad posteriores a la compra. Casi nada. 

El tercero, de Duck Creek, pone de manifiesto dos grandes obstáculos de las aseguradoras para un crecimiento rentable: los costes operativos y la falta de diferenciación de los productos. Con todo, deja claro que aún hay margen para aumentar la relevancia y crecer por encima de la inflación y del desarrollo económico del país. Y señala los caminos para hacerlo: explorar mercados aún con índices de penetración asegurador bajos y ser capaces de ofrecer productos ajustados a los nuevos modelos de negocio y a las demandas cambiantes del consumidor. Ahora bien, advierte, el sector debe ser más audaz a la hora de aceptar el cambio y reinventar la relevancia de sus productos para el público, enfocándose en la automatización y la eficiencia de los procesos. 

Enlaza con lo que apunta otro informe, de Tink, basado en consultas a directores financieros europeos y que constata la necesidad de acelerar mucho más la digitalización, a la vez que se mejoran los servicios digitales y se prioriza la experiencia del cliente como forma de diferenciación de la competencia. Curiosa coincidencia en otra palabra clave: diferenciación.

Estamos ante un camino irreversible. Con los tiempos que vivimos, y a los que vamos, no hay otra opción que recorrerlo, rápido y bien, cada uno optimizando al máximo los recursos que tenga. La alternativa es pasar a ser irrelevante o desaparecer. Y los movimientos corporativos parecen a la vuelta de la esquina. Mutua Madrileña ya ha anunciado su interés por protagonizar alguno de ellos, y no será pequeño. Seguro.  I

 

Juan Manuel Blanco.