Mal empezamos

Una de dos, o mis familiares, vecinos y entorno no se enteran de cuestiones de seguros, que puede ser, o seguimos haciendo las cosas rematadamente mal. Nadie parece haberse enterado que desde el 1 de enero el impuesto de las primas de un buen número de seguros ha subido del 6% al 8%; es más, cuando preguntas por la posible subida de las primas la impresión generalizada es que es “la subida normal que cada año me aplican las aseguradoras”. 

Es decir, una decisión unilateral y arbitraria del Gobierno que, según datos del comparador Acierto.com afectará al 95% de las familias españolas (casi 18 millones), a más de 34 millones de vehículos, a casi 18 millones de viviendas aseguradas, a 850.000 comunidades de propietarios, a 1,5 millones de pymes o a casi 750.000 industrias, por dar algunos datos, será para los españoles una carga más del Seguro. ¿Algo seguimos haciendo mal, no?

Claro que tampoco parece que controlemos mucho de puertas para dentro. Hace unos días me daba cuenta un buen amigo, corredor, de la alegría con la que se están moviendo en el mercado profesionales que se venden ante la opinión pública como corredores cuando no lo son: ni constan en el Registro de Altos Cargos de la DGSFP ni su empresa está en el PUI de la misma. Como mucho se puede decir que son franquiciados de una correduría ya que no han dado el paso de superar todos los trámites y cumplir los requisitos necesarios para ser corredor. Sorprende además que reivindiquen una defensa del cliente y una independencia que no tienen sin que quien tiene que hacerlo tome medidas. Flaco favor le hacemos así al sector dado que su actuación futura queda más que en evidencia. 

Ya lo he dicho públicamente y lo reitero, tampoco me gusta lo que está ocurriendo con Towers Willis Watson tras la salida en octubre de Jaime Castellanos, Anton Serrats y Alberto Gallego. Como desveló hace unas fechas el BDS, se conoce ya el proyecto que impulsa el último de los tres: Asterra Partners, que se está llevando un buen número de profesionales de Willis, los últimos casi una decena de las oficinas del País Vasco y se especula que en breve seguirán el mismo camino otro buen número de la zona de Levante. Previamente había sido casi todo el equipo de Reaseguro, encabezado por Fernando Fedriani. Ya sé que los negocios son los negocios, y los cambios accionariales (no olvidemos que TWW se integra en Aon a mediados de año) son difíciles, pero hay maneras de hacer las cosas ¿no creen? 

Y, por cierto, habrá que ver si todos esos ‘fichajes’ y engordes de estructura logran arrastrar todo el negocio que prometen (alguna gran cuenta ya han logrado) porque me consta que en Willis se han ‘puesto las pilas’ y otros brókers competidores está muy ojo avizor. Igual que, en otro plano, se está hablando y mucho del futuro destino final, en cinco años, de esta iniciativa. Como siempre, el tiempo dará y quitará razones.     

No me resisto a una referencia final al fracaso en su alianza en seguros sanitarios de Amazon, Berkshire Hathaway y JP Morgan. El fracaso de Haven, que cierra a partir del próximo mes, es un buen aviso a navegantes: en Seguros, la potencia financiera y tecnológica no es suficiente; hace falta voluntad, conocimiento y profesionalidad.  I