JORNADA CONSORCIO DE COMPENSACIÓN DE SEGUROS

Agilizar el pago de las indemnizaciones

 

Tras un año duro e intenso, el CCS ha iniciado un proceso de revisión de sus procedimientos internos, así como de la definición de cobertura de algunos riesgos. Lo detalló en su jornada, que sirvió también para reflexionar sobre la creciente repercusión que el cambio climático tiene en el sector asegurador, aunque se constató que, por el momento, la solvencia del sistema está garantizada. 

 

 

“Quienes hemos estado en el Consorcio, no lo olvidaremos”. Con estas palabras resumió Alejandro Izuzquiza, director de Operaciones del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), el año 2020, en el que se gestionaron decenas de miles de siniestros de las DANA y las tempestades de finales de 2019 y de la borrasca Gloria (enero 2020) e inundaciones posteriores, muchos de ellos bajo la declaración del Estado de Alarma (marzo 2020). El organismo aprovechó la Semana del Seguro para presentar el balance de su actividad.”

Su directora general, Flavia Rodríguez Ponga, ejerció como presentadora de la jornada, que se dividió en dos partes. En la primera se presentó el informe ‘Impactos, vulnerabilidad y adaptación al cambio climático en la actividad aseguradora’, a cargo de Mónica Sánchez Bajo, de la Subdirección General de Coordinación de Acciones frente al Cambio Climático. 

Antes, Valvanera Ulargui, directora general de la Oficina Española de Cambio Climático, destacó que, a pesar de los cambios de guion que ha supuesto la pandemia, “hemos visto un apoyo mayoritario, político y social, a la necesidad de acelerar la agenda de lucha contra el cambio climático”, en un año que “ha puesto ojos y cara a los impactos que los científicos nos anunciaban que podían llegar y que hemos tenido que gestionar de manera urgente”. 

Asimismo, destacó el rol activo que debe jugar el sector asegurador y financiero a la hora de aportar resiliencia a la economía de cara al futuro. También se refirió a la recién aprobada Ley de Cambio Climático y Transición Energética, que incluye la obligación para las grandes empresas, aseguradoras y entidades financieras de integrar el riesgo de cambio climático en sus informes anuales. De igual modo, tendrán que informar de los objetivos que adopten para tender a la descarbonización de sus actividades. En el citado informe se constata que el Seguro registra un aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos asociados a riesgos climáticos relevantes a nivel global, así como por eventos ligados a riesgos secundarios. Los daños ocasionados muestran igualmente una tendencia ascendente y, en ocasiones, los derivados de los riesgos secundarios son mayores que los primeros. Se concluye así que hay que mejorar los modelos predictivos de estos riesgos, pero también que el sector asegurador tiene a corto plazo solvencia suficiente para asumir el nivel de pérdidas. En concreto, Sánchez destacó que el CCS “estima que el sistema actual de cobertura de riesgos extraordinarios no necesita realizar cambios por el momento”. No obstante, se proponen medidas para mejorar la gestión del riesgo y la posición del sector frente al cambio climático, como explorar modelos de colaboración público-privada.

 

 

Balance de actividad

A continuación, Izuzquiza informó de que, a tenor de lo sucedido desde septiembre de 2019 y a lo largo de un 2020 “singular, complejo y con una actividad intensa y sostenida”, el CCS ha iniciado este año un proceso que pretende agilizar el pago de las indemnizaciones. A este respecto, destaca la DANA de septiembre de 2019 que produjo la inundación con mayor número de siniestros en los 66 años de vida del CCS, con 71.000 siniestros notificados. No obstante, el evento singular más costoso de 2020 fue la tempestad ciclónica atípica ‘Gloria’, ocurrida en enero, que dejó una factura de 215 millones. El organismo, anticipó, también ha decidido revisar la definición de coberturas ante eventos como las tempestades ciclónicas atípicas, inundaciones y embates de mar para identificar puntos de mejora. María Nuche, directora de Gestión de Riesgos, confirmó luego que la entidad pública empezará a tener en cuenta el riesgo de cambio climático a la hora de diseñar los escenarios que utiliza para calcular sus necesidades globales de solvencia.

Luis Pasquau, director financiero del CCS, expuso los resultados del Sistema de Información de Recargos (SIR), puesto en marcha en 2019 para modernizar y facilitar el pago de dicho recargo por las aseguradoras, a las que Pasquau reclamó “un esfuerzo para mejorar la calidad de la información” que proporcionan. De ser así, el Consorcio sería capaz de incrementar la que brinda a las entidades “para que la puedan usar para explotar su modelo de negocio”, afirmó. La mayoría de las incidencias (83,6%) registradas tienen que ver con capitales y límites. 

Pasquau informó, asimismo, del propósito y objetivos del Fondo Español para Garantías de Entidades Electrointensivas (Fergei) que busca garantizar a los productores de energía mercado para un suministro a largo plazo a un precio estable. Está dotado con 200 millones y cubrirá riesgos como los derivados de la resolución de contrato o incumplimiento de obligaciones por insolvencias de los compradores de energía, mediante un seguro de crédito. El CCS será administrador del fondo y gestor de las inversiones.  I