Decesos, en constante evolución, como la vida misma

 

Una acepción popular del término “evolución” es la acción de cambiar mejorando. Y de esto va este artículo, de cómo el Seguro de Decesos es un ejemplo claro de evolución aseguradora. Lleva desde sus orígenes cambiando para hacerse mejor en cada transformación, y eso no obedece a otra cosa más que a la transformación de los clientes del ramo que, en el último siglo (es decir, en los últimos 100 años que tiene de vida el Seguro de Decesos), no han parado de transformarse, junto a los cambios de la sociedad en conjunto.

Cuando nació este ramo no era de suponer que nadie de los posibles asegurados, aquellos que no tenían solución económica a la desgracia de un fallecimiento, pudieran tener un siniestro en un lugar muy alejado de su residencia; los viajes eran, como mucho, con destino en la capital de la provincia de residencia, en el mejor de los casos.

Hoy día, cien años después, las personas nos movemos entre continentes y, por supuesto, entre países. Incluso los mayores de 65 años disfrutan de buenos viajes a precios reducidos, lo que les sitúa en las antípodas de sus abuelos con relación a este aspecto. Y esto es solo un ejemplo. 

Considerando estos cambios y la evolución de la sociedad, el Seguro de Decesos no podía ser ajeno a ello y ha ido evolucionando, en algunos casos adelantándose a ciertos cambios incipientes, que en breve serán de uso común por todos nosotros y especialmente por las generaciones que se van incorporando al mercado. Así, podemos estar seguros de que la totalidad de las relaciones que tendrán en el futuro los nuevos clientes serán con carácter digital. Los clientes estarán al día de sus cuestiones a través de Internet al cien por cien, y por supuesto querrán que se les atienda en cualquier situación y con cualquier medio de contacto, en el menor tiempo posible. Esto ocurrirá especialmente en el caso de un fallecimiento, y por eso las compañías estamos preparadas para lo que venga en no muchos años.

Coberturas actualizadas

Y los productos también evolucionan: han ido incorporando cuestiones que hace 20 años no se asimilaban a un Seguro de Decesos, si bien son aspectos que están en el ámbito de la familia y, por lo tanto, tienen cabida en el seguro más familiar de todos, el de Decesos. 

Esa transformación y evolución de las modalidades no pueden hacernos olvidar que debe haber disponibles versiones básicas de acceso al Seguro de Decesos que se hagan cargo de lo imprescindible para estar bien cubierto, y en el contexto actual, no en las versiones de los años 50 del siglo pasado.

Es el principio que nos ha orientado en el lanzamiento de la última novedad de Preventiva, una modalidad de seguro básica pero completa en las coberturas y opciones, y tan importante en sus soluciones como el objetivo que tenemos desde que nacemos: mantenernos vivos. Y así deseamos ver a nuestros clientes; por ello hemos trasladado nuestros deseos al nuevo producto y le hemos dado como nombre comercial VIVO; nada refleja mejor los deseos de la compañía que un nombre vital, amable y que busca que nuestros clientes se sientan de la mejor manera que nos podemos sentir en la vida.  I