Fundación Hospitalaria de la Orden de Malta  / Bienestar 
 

Desde que Guillermo Barandiarán Alday, consejero de BBVA, donó a Fundación Hospitalaria Orden de Malta, a mediados de los años noventa, la parcela segregada de la finca matriz ‘El Rincón’, en el término de Aldea del Fresno (Madrid), para desarrollar una obra asistencial en su casa principal, se pensó en una residencia de mayores. 

La pequeña parcela tenía derecho a participar en la concesión de agua del embalse de Picadas del próximo río Alberche, lo que fue determinante para disponerse a realizar la obra de adaptación de la residencia. El centro, que tiene 81 camas, se inauguró en 2002 con la presencia de Su Alteza Real la Infanta Doña Margarita de Borbón, duquesa de Soria.

Tras la utilización de agua envasada para los residentes durante casi 15 años, y guiados por el deseo de optimizar el aprovechamiento de los recursos hídricos y logrando así armonizar el desarrollo sostenible medioambiental, se pensó en la conveniencia de verificar la calidad del agua del depósito que solo se utilizaba para fines de jardinería y limpieza. Con la ayuda de BBVA Seguros se quiere volver a poder disponer del agua de la concesión, asegurando que el depósito ofrece garantías superiores a las exigidas, procediendo a realizar un cambio del filtro de carbono y la bomba de recirculación del agua, entre otras muchas actuaciones.

La adaptación del depósito de agua y la constante y permanente verificación de la calidad del agua para los residentes les da tranquilidad y bienestar. Además, se crean nuevas sinergias para afrontar otras actuaciones de mantenimiento en la residencia en beneficio de los mayores: adaptación de elementos de la cocina, verificación de las calderas, adecuaciones en cuartos de baño, ejecuciones tendentes a optimizar la eficiencia energética en toda la Residencia, verificación de la instalación eléctrica, así como renovación del mobiliario, que por su permanente uso, queda deteriorado, y una posible ampliación de nuestra Residencia, creando una sala que se destine a ser zona de estancia y esparcimiento común a todos los residentes. 

En un momento histórico debido a la pandemia, se hace visible la importancia que tiene para el buen equilibrio emocional de la sociedad y su desarrollo en equidad el buen trato a la tercera edad, por los beneficios que reportan en cuanto a su experiencia y conocimientos. Es básico conseguir no tener que depender de la traída de agua embotellada para poder atender las necesidades que tengan nuestros residentes y poder optimizar los recursos una vez cumplidas las periódicas e imprescindibles revisiones que su calidad.  I

 

 

Bienestar de los residentes mayores

• El objetivo es volver a utilizar el agua de la concesión como elemento de uso potable directamente en los cuartos de baño de la residencia. Esto descarga de la responsabilidad que tiene el personal trabajador de la residencia de verificar constantemente el uso que se hace del agua y se aporta mayor grado de bienestar los residentes.

Cuidado del medio ambiente

•Esta actuación de puesta en uso para consumo de los mayores del agua de la concesión redunda en el cuidado del Medio Ambiente, ya que se evitaría la generación de residuos sólidos urbanos en plástico, además, del ahorro pecuniario.