Las cautivas alcanzan su madurez 

La pandemia de COVID-19 y sus consecuencias económicas se han sumado a los cambios que ya estaban en marcha en el mercado de seguros. Una serie de fuertes pérdidas por catástrofes naturales, así como eventos más localizados, como la tormenta Filomena, han hecho que las aseguradoras revisen los términos y condiciones de algunas líneas de negocio. Como siempre ocurre cuando el mercado de seguros se encuentra en un periodo de ajuste, vemos un mayor interés en los mecanismos alternativos de transferencia de riesgos, como las cautivas, que se remontan a épocas en las que la capacidad de aseguramiento para determinados ramos se hizo más escasa o más costosa.

Las aseguradoras han reducido su capacidad en ciertas líneas de negocio y han buscado incrementos en las primas y/o cambios en los términos y condiciones. Si se añaden otros factores, como la persistencia de un entorno de bajos tipos de interés, parece probable que esta tendencia continúe durante un tiempo. 

Cuando las condiciones del mercado cambian, tener una cautiva como herramienta para la gestión de riesgos puede resultar extremadamente útil. Al optar por retener más riesgo a través de un vehículo como ella, los compradores pueden adquirir cobertura de los mercados de seguros a partir de un límite más alto, donde el precio de la capacidad es más contenido.

Mayor control de la prima a pagar

Una de las grandes ventajas es que se tiene un mayor control de la prima que se pagará. Y ese precio se ve influido exclusivamente por las pérdidas sufridas por la compañía y no por las pérdidas u otros elementos macro del mercado.

Esto significa que la cautiva puede aislar en cierto modo a una empresa de las fluctuaciones de precios. Cuanto más riesgo asuma, más control tendrá sobre su prima de seguro. Un área de interés en el uso de las cautivas es el riesgo cibernético ya que suele establecer exclusiones claras en sus pólizas para evitar las denominadas exposiciones cibernéticas “silenciosas”, por lo que es buena opción considerarlas para cubrir esas posibles lagunas. Un análisis del ahorro de costes, mostrando cómo la cautiva puede optimizar la financiación del riesgo, puede dar a un gerente de riesgos la palanca que necesita para convencer a su Comité de Dirección.

 

“La cautiva puede aislar en cierto modo a una empresa de las fluctuaciones de precios”

 

Aunque un cambio en la dinámica habitual del mercado de seguros puede ser el detonante para que una empresa decida constituir una cautiva, en diferentes líneas de negocio, convirtiéndola en una parte fundamental en la estrategia y filosofía de gestión del riesgo de la empresa. Cuando una empresa toma una retención mayor o crea una cautiva puede suponer menos prima disponible para las aseguradoras, pero a medida que se incrementa la retención y se refuerza el foco en la gestión de riesgos, la prima asumida por las aseguradoras se hace más rentable.

Todo esto requiere un diálogo constructivo y permanente entre el cliente, sus asesores y la aseguradora. Las aseguradoras no debemos rehuir el entorno de mercado duro. Queremos ayudar a nuestros clientes a desarrollar una estrategia sostenible de financiación de riesgos que les permita atravesar los picos y valles del ciclo asegurador.   I

 

Nacho López Pose   .

Head of global client & broker de AXA XL Iberia.