La nueva sede de COJEBRO, ubicada en la madrileña Avenida Ciudad de Barcelona, está en un edificio singular, rehabilitado y ocupado por empresas. Una de las razones que influyó a la hora de elegir este lugar fue que se trata de una zona muy bien comunicada, para cuando sus socios o partners les visitan. Próximo a la estación de tren de Atocha, al Metro y a tan solo 3 minutos en coche de la salida de la M-30. Además, la oficina, donde llevan un año, estaba en perfecto estado y pudieron  incorporarse sin necesidad de hacer ningún tipo de obra ni reacondicionamiento. Es un espacio muy funcional, con suelo técnico, que permite la instalación de cualquier cableado y la versatilidad de reubicación de los puestos de trabajo en función de las necesidades que puedan surgir.

 

La oficina de COJEBRO es un espacio diáfano y muy luminoso. Tiene dos despachos, una sala de reuniones acristalada, un pequeño office y una sala principal para el equipo de operaciones. De todos los espacios, la sala de reuniones es el área que más valoran; ya que, por su amplitud, es donde se convocan las reuniones de la Junta; está cómodamente dispuesta y con separación personal de seguridad suficiente. Además, cuenta con una pantalla de 65 pulgadas y un sistema de videoconferencia para hacer reuniones telemáticas. El balcón al exterior proporciona mucha iluminación y  ventilación naturales. Además, el mobiliario modular permite hacer varias configuraciones de reuniones en función de las necesidades. Por eso, también se puede usar como sala de formación, videoconferencias y webinars. 

En la oficina trabajan 5 personas: el director-gerente, Diego Fernández; el director comercial, Roberto del Olmo; la responsable de Administración y Soporte, Vanessa San Bruno; la responsable de IT, Cristina Martínez; y, la responsable de Comunicación, Sandra Fernández Gere, que ha sido la última incorporación. 

 

 

Adaptados al teletrabajo

Todo el equipo dispone de ordenador portátil y teléfono móvil de última generación, con llamadas y datos ilimitados, de tal forma que su adaptación al teletrabajo ha sido inmediata, sin sufrir ningún tipo de demora ni deficiencia en el servicio. No obstante, también cuentan con ordenadores de sobremesa, “más cómodos para el uso en la oficina”. 

Han emprendido varios proyectos tecnológicos y desarrollos de programación que les ayudan en el día a día y van a permitir ofrecer a sus socios infraestructuras tecnológicas para ser más eficientes. 

Con la pandemia se han acelerado los procesos de migración de los sistemas informáticos hacia plataformas online para permitir una conectividad total. Por el contrario, la Covid-19 les ha obligado a posponer presencialmente algunos de sus eventos. Confían en poder celebrar de manera presencial, del 19 al 25 de septiembre próximo, su ‘Camino de Santiago Cojebro Solidario’.

 

 

La asociación, desde sus inicios, ha apostado por un espíritu colaborativo y  por fomentar el intercambio de experiencias entre sus miembros, tal y como divulgaron sus fundadores en los inicios de la organización. Por esto, su lema principal, que resume sus principios, es “Juntos Sumamos”.

Otro factor destacado es que las firmas que se adhieren a la organización deben cumplir con el Código Ético por el que se rigen, basado en el respeto de derechos fundamentales y la dignidad personal y profesional.  I