Aunque llevaba trabajando en España varios años, Guidewire no abrió oficina en Madrid hasta 2016; dos años después se ubicó en la actual, en el número 8 de la calle Cardenal Marcelo Spínola, desde donde tiene fácil acceso al aeropuerto y a diferentes hoteles, a la vez que cuenta con buena conexión con el centro de la ciudad y dispone de suficientes aparcamientos. Las instalaciones suman más de 1.300 metros cuadrados, distribuidos en 2 plantas, que dan cabida a una mezcla de espacios dinámicos y modernos. 

 

Cuentan con áreas de trabajo para empleados que acuden a diario a la oficina y áreas de “hot-desks” o puestos no asignados para quienes han optado por trabajar total o parcialmente en remoto. Hay también espacios de colaboración, salas de conferencias, salas de formación, así como un amplio espacio para eventos corporativos; un área de ocio y entretenimiento, dotada de un futbolín, videoconsolas y videojuegos; una sala de descanso; y otra sala de lectura, con libros de cultura general, tecnología y otras temáticas de interés. 

Otra zona relevante es la cocina/comedor, que, cuenta con bebidas, snacks y productos saludables, y se utiliza además para reuniones con grandes grupos, e incluso con toda la plantilla, así como para eventos corporativos y sociales. “Quisimos crear este espacio -se explica- no solo para que los empleados puedan reunirse durante la comida, si no para que sirviese de zona común donde relacionarse, e interactuar a diario de una forma más informal. Gracias a la distribución y características del espacio y a su capacidad, esta función se cumple con creces”.

Todo ello responde a una cultura de trabajo ágil y flexible, acorde a una empresa global, con sede central en San Mateo, California, fundada en 2001, que cuenta con 2.800 empleados en todo el mundo. En la región EMEA, cuenta con unos 400 empleados repartidos en sus oficinas de Dublín (sede central europea), Londres, Cracovia, París, Múnich, Copenhague, Milán y Madrid, que con sus 60 empleados es la segunda oficina más grande en Europa. Una empresa que, como se reconoce, tiene como prioridad “asegurar el buen servicio a nuestros clientes” y que para ello pone en práctica un modelo de trabajo “basado en seguridad, eficiencia y dotación de los equipos y herramientas necesarias para el desempeño del trabajo de los empleados”.

 

Seguridad y eficiencia

¿Cómo ha afrontado Guidewire la crisis provocada por el Covid-19? Como se reconoce, todos los empleados comenzaron a trabajar desde casa en marzo de 2020 y continúan haciéndolo. La oficina de Madrid cuenta con aforo limitado para utilizar las instalaciones cuando es necesario. “Fuimos capaces de cambiar a una modalidad de trabajo en remoto sin interrupción de las operaciones. Para ello pusimos a disposición de los empleados diferentes herramientas y plataformas de colaboración en línea para mantener la agilidad y eficiencia que siempre nos han caracterizado”. Para facilitar la adaptación al teletrabajo, se dio a los empleados una ayuda económica a fin de que pudiesen habilitar zonas de trabajo en sus casas y así disponer del equipo y material adecuados para el desempeño de sus funciones.

A futuro se apuesta por una política de trabajo flexible en la que, “los empleados podrán optar por trabajar de forma totalmente remota, parcialmente remota (2-3 días en la oficina) o principalmente en la oficina”. “Nuestro objetivo -se concluye- es facilitar a los empelados modelos de trabajo que se adecuen a sus necesidades, siempre bajo las máximas medidas de seguridad y eficiencia”.   I