Estrategias clave para 2021

El año 2020 empezó su andadura en el ámbito de la regulación y supervisión de los seguros privados y fondos de pensiones con la transposición de las directivas europeas de Distribución de Seguros y de Fondos de Pensiones de Empleo, a través del Real Decreto-Ley 3/2020, de 4 de febrero.

Pero lo que se suponía que podía ser uno de los principales centros de interés sectorial quedó pronto eclipsado, porque el ejercicio 2020 ha estado marcado, casi desde su inicio, por los efectos derivados de la crisis sanitaria de la Covid-19, que ha alcanzado a todos los ámbitos de la sociedad. En ese contexto, la DGSFP ha adoptado medidas, coordinadas con EIOPA y con el resto de Autoridades Europeas de Supervisión. Su objetivo ha sido la protección de los asegurados y partícipes de planes de pensiones, buscando la estabilidad del sector en una etapa de gran incertidumbre y con el fin de contrarrestar el efecto del incremento de la volatilidad del mercado y del impacto económico global que el coronavirus ha ocasionado. Para ello, se flexibilizó la presentación de informes de supervisión y divulgación pública y se instó a que las políticas de dividendos y de otro tipo de distribuciones fuesen especialmente prudentes.

En el ámbito de la previsión social complementaria, los partícipes de los planes de pensiones y de otros instrumentos de ahorro finalista para la jubilación vieron ampliada la posibilidad de hacer efectivos sus ahorros al regularse supuestos excepcionales de liquidez vinculados a las consecuencias económicas de la Covid-19.
Cuando se escriben estas líneas sigue siendo una incógnita la solución que se dará finalmente al Brexit. En lo que afecta a las aseguradoras británicas que vienen operando en España bajo las autorizaciones con pasaporte comunitario, el periodo transitorio se extiende hasta el 31 de diciembre de 2020; pasada esa fecha y no existiendo acuerdo entre Reino Unido y la Unión Europea, las entidades que quieran seguir operando en España lo tendrán que hacer conforme a la regulación prevista para terceros países, sin perjuicio de las medidas que se adopten para la gestión de compromisos existentes en ese momento.

Revisión de Solvencia II

En un terreno de mayor certeza, se está llevando a cabo por la Comisión Europea una amplia evaluación del funcionamiento de determinadas cuestiones del régimen de solvencia de las aseguradoras, prevista en la propia Directiva Solvencia II. Algunos de los elementos objeto de la revisión son la extrapolación de la curva libre de riesgo, el ajuste por casamiento, el ajuste por volatilidad, las medidas transitorias, el cálculo del capital de solvencia obligatorio a través de la fórmula estándar, el capital mínimo obligatorio, el tratamiento de las inversiones a largo plazo, la consideración de vertientes macroprudenciales en la norma, la regulación de los sistemas de recuperación y resolución y de los fondos de garantía, la supervisión de grupo, la actividad transfronteriza, el cálculo de la mejor estimación, elementos de la información financiera y de solvencia, o la aplicación del principio de proporcionalidad.

 

 

El entorno de bajos tipos de interés continúa siendo el condicionante económico más determinante para la actividad y la situación financiera de las aseguradoras. Afecta simultáneamente al activo y al pasivo, y al modelo de negocio, principalmente al negocio de Vida.

También el año 2020 ha culminado la revisión de las tablas biométricas para los seguros colectivos de supervivencia, seguros individuales de supervivencia, seguros de Vida Riesgo y seguros de Decesos, adecuándose a la realidad demográfica y al envejecimiento de la población, lo que permitirá disponer de un sistema riguroso y actualizado de hipótesis biométricas de referencia para el mercado asegurador español.

Concentraciones

En 2020 se ha continuado con el proceso sostenido de concentración del sector asegurador que, además de las operaciones relacionadas con pequeñas entidades, empieza a incluir ya entidades de dimensión mediana. Especialmente destacables han sido los procesos de concentración dentro del ámbito de las mutualidades de previsión social.

Junto a las razones tradicionales de ganancia de eficiencia y de reconsideración de modelos de negocio, la transformación digital de la economía es un elemento impulsor de la evolución de la estructura del mercado.
Este año ha terminado de configurarse el mapa de banca seguros en España, circunstancia a la que se unen los efectos que sobre el sector asegurador y de fondos de pensiones tienen las operaciones de concentración en el sector bancario. La interconexión dentro del sistema financiero español se completa con la participación cada vez mayor de los grupos aseguradores en el ámbito de la gestión de inversiones y patrimonios.

En relación con el futuro marco contable, la Norma Internacional de Información Financiera 17 se va a seguir revisando. El International Accounting Standards Board acordó un nuevo retraso de la entrada en vigor de la norma de contratos de seguros a 1 de enero de 2023, debiendo esperarse, además, a la adopción definitiva por parte de la Unión Europea y a la incorporación, en su caso, al Plan de contabilidad de entidades aseguradoras.

 

La atención sectorial en 2021 se centrará en la recuperación económica y asuntos cono la sostenibilidad, la innovación y la previsión social complementaria

 

El paso del trabajo presencial al trabajo en remoto, realizado con éxito por el sector, ha puesto de manifiesto que los ciberriesgos son un foco de vulnerabilidad para todo tipo de entidades. Por ello, la DGSFP ha puesto en marcha un segundo estudio sectorial sobre ciberriesgos y ciberseguros que permitirá evaluar los avances respecto al del año pasado y obtener conclusiones útiles sobre lo que constituye, sin duda también, un ámbito creciente de negocio asegurador.

En lo que se refiere a las actuaciones supervisoras, la DGSFP ha puesto en ejecución una nueva herramienta de gestión de la información para la supervisión, aplicada en un marco caracterizado por el análisis continuado del mapa de riesgos de las entidades y la intensificación del dialogo supervisor.

Finalmente, con la esperanza de que pronto se superen los efectos más dramáticos de la pandemia y comience un rápido retorno a la normalidad, cabe suponer que la atención sectorial en 2021 se centrará en la recuperación económica y en algunos asuntos de importancia estratégica. Entre ellos, los efectos del cambio climático y la sostenibilidad, la innovación financiera y de productos, la interconexión dentro del sistema financiero y, con un papel previsiblemente muy destacado, la previsión social complementaria.