Cambio de paradigma

 

Diferentes tendencias han ido marcando el rumbo hacia nuevos modelos de trabajo y la Covid ha generado un verdadero cambio de paradigma. En este contexto, y en paralelo a la constitución de Iris Global, se ha abordado una renovación de su sede con el objetivo de adaptarla a las nuevas necesidades. El resultado es ya una realidad.  “Nuestra experiencia con esta nueva forma de trabajo híbrido ha sido muy positiva y ha tenido un alto grado de aceptación de los empleados”, afirman desde la entidad. La flexibilidad es la clave para ayudar a conciliar la vida personal, familiar y laboral.

 

 

La sede de Iris Global (en el número 36 de la madrileña calle Julián Camarillo) se ubica en un edificio destinado íntegramente a la entidad, por lo que se ha remodelado bajo la imagen de marca ayudando a transmitir el sentimiento corporativo. 

El diseño ayuda a impulsar nuevas formas de trabajo flexibles, de colaboración y trabajo en equipo.   Así, todas las plantas disponen de distribución ‘open space’, en las que desaparecen las divisiones de puestos y despachos. Se facilita así la conexión entre compañeros, la comunidad, la cultura y la interacción.

En la primera planta se han centralizado las salas de reuniones. En ella se encuentran, además, una sala magna de formación, una zona de office y comedor y un ágora en el exterior. Esta es, precisamente, una de las zonas más emblemáticas del edificio y también más valorada por las personas. Es un espacio con distintas zonas para desarrollar diversas funciones: reuniones informales, presentaciones e incluso zonas de más concentración, a la vez que es la zona de comedor puro.

 

 

Sostenibilidad

El edificio está pensado para el ahorro energético y el aprovechamiento de los espacios. Se ha instalado un sistema de recuperación de aire y los equipos de climatización respetan más el medio ambiente. Hay paneles fotovoltaicos en la cubierta del edificio y se dispone de 9 cargadores eléctricos para vehículos.

Además, todos los puestos disponen de elementos fonoabsorbentes que mejoran sustancialmente la acústica en las plantas de oficinas y en el propio puesto de trabajo. 

Se han eliminado los ordenadores de sobremesa, disponiendo todo el personal de portátiles; todas las salas de reuniones disponen de conectividad para reuniones con videoconferencia. Hoy día, reconocen desde la entidad, la tecnología con capacidad para conectar a empleados presenciales y empleados en remoto se ha convertido en un “estándar”.

 


1.300 Personas en plantilla

3.884 m2

Tecnología para la experiencia de usuario


 

Trabajo en remoto

El equilibrio entre la vida personal y laboral, la flexibilidad en todos sus términos y la preocupación por el bienestar son condiciones que han pasado a ser prioritarias. El trabajo se expande más allá de las oficinas y el concepto de salud y bienestar se ha tenido en cuenta al diseñar los nuevos espacios. Se consigue así que el edificio pueda dar servicio a más de 900 personas (distribuidas en distintos turnos cada día).

La entidad ha desarrolado asimismo mecanismos que apoyan el trabajo en remoto (tecnología, equipamiento y servicios). “Buscamos maneras de evitar grandes picos de demanda del espacio físico procurando un uso constante, pero controlado”, se concluye.