Inteligencia visual, imprescindible en la suscripción y en el siniestro

 

Con una capacidad cada vez mayor para comprender y extraer la información contenida en las imágenes, la tecnología ofrece nuevas posibilidades para automatizar determinados procesos en el sector asegurador. Bdeo ha creado el estándar VILA para ayudar a las empresas a entender dónde están y adónde pueden llegar gracias a la inteligencia visual.

 

 

La implementación de nuevas tecnologías para hacer que determinados procesos -sobre todo los más repetitivos o aquellos que requieren el uso de distintas herramientas- sean más eficientes e inteligentes está en la hoja de ruta de las grandes aseguradoras para los próximos años. Conscientes de esta necesidad, Bdeo les propone automatizar algunas tareas a través de la inteligencia visual (IV). En concreto, Pablo Martínez, head of Sales Iberia & Italy de la firma, hizo mención a dos: “La inteligencia visual es imprescindible en el momento de la suscripción y el siniestro”. Martínez desgranó además los beneficios que esta técnica ha aportado al negocio de una aseguradora de autos del mercado español respecto a los métodos tradicionales: desde acortar el proceso de emisión de la póliza de cinco días a 6 minutos, hasta aumentar la satisfacción del cliente hasta el 9,5 (en una escala de 10).

Sin embargo, la compañía aspira a dar el salto hacia el multirriesgo y en concreto el seguro de hogar: “Ya hay tecnología hoy en día que permite detectar objetos y eso hace posible que podamos automatizar muchos procesos”. Para demostrar el estado del arte en este campo, Martínez mostró una imagen de la oficina de Bdeo en la que el algoritmo es capaz de detectar cada uno de los objetos presentes en la escena, incluida una cortina que se veía reflejada en un monitor de televisión. Citó un documento de la Asociación Mexicana de Seguro en el que se afirma que el 70% de los siniestros se podría resolver con tecnología, “pero la industria no lo está haciendo”

 

VILA

A continuación, Ruth Puente, COO de Bdeo, presentó VILA (Visual Intelligence Level of Automation), un índice pensado para medir la automatización de procesos por parte de las empresas basado en la inteligencia visual, concepto que, desde la compañía, Javier Cubelos, responsable de IV en Bdeo define como “generación automática de conocimiento a través de imágenes”. Para demostrar que “ya estamos rodeados de IA en nuestro día a día que toma decisiones”, Puente uso el ejemplo de las barreras automáticas que dan acceso a los parkings y dotadas de cámaras que leen matrículas. A este respecto, señaló que la evolución del número de errores en cuanto al reconocimiento de imágenes “va a la baja”.

Pepe Castelo, consultor que asesora a Bdeo, defendió las ventajas de crear un estándar con niveles de automatización porque “permite eliminar confusión” respecto a cómo se aplica la IV en cada empresa o solución concreta, así como mostrar “cuál es la ventaja para el usuario” asociada a cada nivel. 

El primer nivel solo contempla la automatización del First Notice of Loss (FNOL), “no automatizamos la suscripción, pero podemos tomar mejores decisiones porque contamos con más información”, concretó la COO de Bdeo; el segundo añade la detección automática de daños, “se podrían crear reglas de negocio para que, si se detecta daño, no se asegure el vehículo”; el tercero, un triage y estimación económica de la reparación con los que “ayudamos a clasificar siniestros, por ejemplo, para saber si tienes que enviar a un perito o un reparador, porque inferimos la causa. Y de nuevo podemos realizar una estimación del coste y esto abre la posibilidad a la indemnización automática”; y el nivel 4, que supondría la suscripción automática de pólizas, suma a todo lo anterior la indicación sobre disponibilidad de piezas y franquicias (en el caso de la automatización de pólizas). Respecto a este cuarto nivel, Puente afirmó que mediante la tecnología apropiada son capaces de “automatizar el 70% de los siniestros y el 80% de las suscripciones”. “La automatización del 100% de los procesos sería factible a través de la tecnología, pero puede que no queramos llegar”, reflexionó Puente. De hecho, de cara a la implementación de estos sistemas, Castelo aconsejó “primero mantener procesos y luego tratar de automatizar parte de esos procesos” en lo que sería una implementación “suave”, que supone “identificar qué tareas actuales se pueden automatizar y una vez que estén asentadas y que haya confianza por parte de la aseguradora, evitar duplicar procesos”.

La última parte de la jornada estuvo dedicada a explicar la solución que permite la inspección de hogares a través de IV que Bdeo lanzó hace ocho meses. Según Ana Sánchez, responsable de Innovación, la herramienta se apoya en una base de datos de 15 millones de siniestros. “El próximo paso será medir las dimensiones de los paramentos porque de eso depende el coste de elementos como la pintura”.