El ‘email’ como indicador de la probabilidad de fraude

 

La reputación digital puede ser rastreada en las múltiples transacciones que los usuarios realizan de forma constante en internet y que tienen un elemento común, el correo electrónico, que además suele ser usado durante bastantes años de forma ininterrumpida. LexisNexis propone utilizarlo para establecer la probabilidad de fraude al Seguro.

 

 

¿Existe correlación entre las direcciones de correo electrónico y el fraude al Seguro? Lo cierto es que, sobre todo en canales directos, el email es uno de los pocos datos personales que una aseguradora solicitará a cualquiera que pida un presupuesto o contrate un producto. Pero ese email a veces tiene una historia oculta que contar sobre su usuario. Hoy en día el correo electrónico es necesario para realizar todo tipo de gestiones a través de internet, contratar o utilizar servicios y aplicaciones digitales (incluso las gratuitas) y gestionar el contenido de dispositivos móviles. “El email es el centro de nuestra identidad digital”, resumió Richard Seaman, product manager, Insurance, UK& Ireland de LexisNexis durante su intervención en la Semana del Seguro. Dejó otro dato que demuestra la importancia creciente que la identidad digital tiene también para el sector asegurador: “La predicción es que para 2024 dos de cada tres pólizas se suscriban online”. 

Por otro lado, estudios recientes sobre el mercado español señalan que dos de cada tres fraudes se producen en el segmento de autos, un ramo en el que el 12,5% de los conductores (3,3 millones) dan información falsa acerca de su historial y perfil.

Parece, por tanto, razonable preguntarse si una dirección es real, cuándo fue creada, si se ha usado recientemente para acceder a servicios de banca digital o realizar compras online o si se corresponde con el nombre introducido por el usuario, entre otras cuestiones. LexisNexis explicó en su jornada ‘Combatiendo el fraude’ cómo ha creado un sistema para dar respuestas a estas y algunas otras cuestiones relacionadas con los emails con el fin de establecer un índice de probabilidad de fraude en cada caso. Dicho sistema empezó a probarse en el mercado asegurador británico en 2020 y allí ya lo utilizan tres compañías, con resultados que parecen satisfactorios. Para determinar la ‘reputación digital’ de una dirección de correo, la empresa utiliza una base de datos que almacena 36.000 millones de transacciones relacionadas con email que proceden tanto de medios de pago como de instituciones financieras, comercio online, y aseguradoras.

 

Una barrera más

Seaman asegura que esta herramienta de verificación logra un “99% de efectividad” a la hora de detectar en tiempo real qué direcciones son inexistentes o poco fiables; estas son las que obtienen una puntuación de 6 (riesgo alto) en el citado índice. Lo que LexisNexis propone no es una solución integral sino establecer, de forma complementaria a otros sistemas, un filtro que discrimine en una fase temprana las peticiones de usuarios que son legítimas o sospechosas de las que no lo son. 

Además, esto no ralentiza el proceso de petición de información o cotización “ni se perjudica la experiencia de cliente”, ya que no se solicita información adicional al cliente. Tras este primer diagnóstico por parte del sistema, será la empresa, aseguradora en este caso, la que decida qué hacer con una solicitud sospechosa: podría no admitirla sin más pero también hacerlo a cambio de incrementar el precio de la prima. 

 

Pruebas este año

“Queremos iniciar pruebas de concepto este año en el mercado español”, anunció por su parte Yon Munilla, managing director Spain de LexisNexis Risk Solutions, unos test que servirán para establecer la correlación exacta entre la dirección electrónica que facilita el cliente y la siniestralidad y, de esta forma, “las compañías puedan ajustar el proceso de suscripción; por ejemplo, se podría bajar el precio a quienes tengan un riesgo bajo”, apunta Seaman. Munilla está convencido de que el volumen de actividad online de España “nos va a permitir tener una mayor tasa de acierto en la verificación de los emails”. Según Datareportal, el 65% de los españoles mayores de 15 años hacen compras o realizan pagos a través de internet y el 54% tiene tarjeta de crédito o debito. Solo el año pasado se efectuaron 28,26 millones de pagos y transacciones digitales.

Munilla destacó que esta solución puede ser útil no solo para el canal directo telefónico y de internet, “donde tiene mucha utilidad, sino también en el canal mediado”. Su implementación también debería ser sencilla, ya que “nuestra idea es que haya una única consulta a Lexis Nexis, para toda nuestra oferta de productos/servicios en el momento de la suscripción/cotización, lo que minimiza mucho las integraciones tecnológicas que tan costosas son para las compañías y, además, mejora los tiempos de respuesta”.