¡Qué suerte tener el CCS!

 

El volcán de La Palma ha vuelto a poner de manifiesto el problema del bajo aseguramiento de los riesgos catastróficos en nuestro país, especialmente preocupante en las zonas más expuestas. También, el poco conocimiento que existe en la ciudadanía sobre el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), aunque el organismo es una referencia internacional en la materia. Fueron algunas de las cuestiones que se evidenciaron en su jornada sobre ‘El aseguramiento de los riesgos geológicos’. 

 

 

Pedro Tomey, presidente del Observatorio de Catástrofes de la Fundación Aon España, comenzó citando en la apertura de la jornada a Martin Luther King: “La verdadera medida del hombre no la da su actitud en momentos de fortuna o bienestar, sino cuando se enfrenta a las adversidades de la vida”. Llevo a cabo luego la presentación del informe ‘El coste de las catástrofes naturales en España’, “el primero que se realiza en nuestro país, con el foco puesto en los daños provocados por los desastres naturales para que los costes dejen de ser considerados como un gasto y se conviertan en una inversión”. Estas catástrofes provocan daños por 2.413 millones de euros anuales, con un crecimiento del 10,65% cada año en el último lustro. El 45,6% de estas pérdidas no estaban aseguradas y el único consuelo es que, gracias al CCS, esa brecha es menor en España que en la UE (64,68%) y en el mundo (60%). Pero Pedro Tomey avisa: la brecha entre los riesgos asegurados y los que no lo están “sigue siendo muy importante”. 

La borrasca Filomena ha mostrado que el 54,58% de los bienes afectados carecían de protección aseguradora; es algo que perjudica especialmente a los colectivos más vulnerables, como se ha puesto de manifiesto también en el caso del volcán de La Palma. Por eso, la erupción que asoló la isla de La Palma desde el 19 de septiembre de 2021 “ha contribuido a reforzar aún más la colaboración entre el Consorcio, que cubre los daños por catástrofes naturales, con el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y el Instituto Geográfico Nacional (IGN), precisamente para mejorar el aseguramiento de los riesgos geológicos”, subrayó la directora general del CCS, Flavia Rodríguez-Ponga.

 

Terremotos, 7% de los riesgos extraordinarios

Francisco Espejo, subdirector de Estudios y Relaciones Internacionales del CCS, acotó los riesgos geológicos en España: los terremotos representan el 7% de los riesgos extraordinarios cubiertos por su entidad, frente al 87% de los daños provocados por causas hidrometeorológicas, puesto que hasta 2021 no había habido daños por erupción volcánica. El terremoto de Lorca es la tercera siniestralidad más cara en la historia del seguro de riesgos extraordinarios y el volcán de La Palma probablemente pase a ocupar la octava posición, cuando termine su contabilización. 

Alejandro Izuzquiza, director de Operaciones, se enfocó en los terremotos sufridos por Granada en enero y agosto de 2021, muchísimo más benignos que el de Lorca. Destacó que la valoración de los afectados por el servicio recibido es muy buena: más de 9 puntos sobre 10 para el centro de atención telefónica y casi 9 para el perito, con una satisfacción general de 8,5 puntos. También destacó las particularidades de la gestión de la siniestralidad producida por la erupción volcánica en La Palma.

Juan Vicente Cantavella, director de la Red Sísmica del IGN, mostró que la Vega de Granada es la zona más proclive a sufrir terremotos en la Península. Ya en 1431 uno provocó daños en La Alhambra. Solo entre 2020 y 2021 se contabilizan 3.110, de los que 353 fueron sentidos por la población, y apenas seis terremotos llegaron a la magnitud 4.

La jornada permitió conocer tres experiencias internacionales. Daniel Marshall, de la California Earthquake Authority, explicó que en ese Estado los seguros de terremotos se comercializan desde hace 25 años como anexos a la póliza de Hogar, con garantía pública. En Islandia es un seguro obligatorio desde 1975, contó Hulda R. Arnadottir, de la Natural Catastrophe Insurance of Iceland. Sid Miller, de la Earthquake Commision de Nueva Zelanda, explicó que en cada póliza de Hogar se aplica una tasa que financia un fondo para desastres garantizado por el Gobierno.

 

Infraseguros ante el volcán

Como reconoció Alejandro Izuzquiza, el volcán de La Palma ha sido “la primera erupción” gestionada realmente por el CCS. Se ha evidenciado “un bajo nivel de aseguramiento” y un prácticamente “desconocimiento” de las funciones del Consorcio. Por ese motivo, se está realizando una importante labor informativa. 

Raúl Pérez, jefe de Unidad del IGME, admitió que “no estábamos acostumbrados” a una erupción volcánica en zona urbana, con emisión de gases tóxicos y de cenizas muy superior a experiencias anteriores, pero destacó que el modelo de prevención funcionó, y una semana antes ya se conocía la localización de la zona más probable, lo que facilitó la evacuación de los afectados.

La jornada se cerró con una sorpresa: Miguel Llorente, jefe del proyecto que comparten el IGME y el CCS para la estimación de daños por tsunami, algo que nunca se había hecho en España, avisó que es “un problema muy real”. Avanzó que las más de 7.000 simulaciones realizadas hasta ahora indican el riesgo de que se pueda producir uno “significativo” cada 30 años. Pero, concluyó, “no tenemos una bola de cristal para decir exactamente cuándo”.