Brunch & Patricia Puerta

Directora general de QBE España

 

“La pandemia no estaba en nuestros planes; pero la vida y los negocios van de eso, de cambio, de retos y de ser resilientes. De ser proactivos, de planificar y de saber improvisar”. Esta declaración de Patricia Puerta, directora general de QBE España, define claramente cómo es esta directiva, accesible, alegre y muy resiliente. Reconoce que ha sabido adaptarse a lo que la vida ha ido dándole y que lo ha hecho sin escatimar los esfuerzos y trabajos necesarios. También constata que llegó al sector asegurador atraida por su amplia oferta laboral y que no le importó lo más mínimo ‘picar’ desde abajo hasta llegar hoy a dirigir una multinacional con grandes ambiciones: “Creo que salvo Finance e Ingeniería, he hecho prácticamente de todo”. 

 

 

Patricia empezó su trayectoria en QBE como directora de RC, luego lo fue de Suscripción, hasta llegar a la Dirección General en España. Ahora forma parte del Comité Europeo y lidera algunos proyectos de negocio para la región y uno de Personas para Insurance Division (Europa, UK e International Markets). “Esto último me ha permitido conocer la compañía más en profundidad. Pero si hay algo que me ha ayudado en mi gestión actual, es haber pasado por 12 puestos diferentes en cuatro entidades”, asevera. 

En una crisis económica, social, sanitaria y casi existencial como la que hemos vivido reconoce que, si hace balance de su vida, profesional y personal, las dificultades “son enriquecedoras”. “No me vanaglorio de ellas, pero todas tienen algo de positivo. Lo fácil no tiene mérito alguno”.
 
Una de las armas que desde la compañía se utilizó para adaptarse y sobrevivir laboralmente a la pandemia fue crear un Comité de Crisis. “Pedí a cuatro compañeras, casualmente mujeres porque cada una de ellas reunía las cualidades que precisaba en ese grupo de trabajo, que formaran un Comité”. “Ninguna deja nada al azar en lo conocido, pero también todas ellas se adaptan a los cambios sin mayor dificultad”, reconoce. 

“Planificamos distintos escenarios y un simulacro antes de que el estado de alarma llegara, para verificar que teletrabajando el 100% de la plantilla todo funcionaría”, detalla. Dados los éxitos, explica que este Comité continúa trabajando dos años después. “Tengo una relación muy especial con este grupo. Gestionar el Covid-19 de la mejor manera posible ha sido nuestro proyecto más importante y el que ha permitido que todos los éxitos recientes de nuestra compañía sean una realidad”.   

 

 

“La pandemia ha sido una cura de humildad”

Andamos de la mano por esta pandemia, recordando todo lo que nos ha cambiado y cómo estamos ahora. Patricia nos cuenta que los expertos dicen que las personas y compañías resilientes cuentan con 3 características: una aceptación obstinada de la realidad, valores muy arraigados sobre el sentido de las cosas, y una enorme capacidad de improvisación. “Yo añadiría la humildad”, puntualiza. “La crisis también nos ha enseñado a planificar la incertidumbre, a ser resilientes, a improvisar más y mejor, a reinventarnos de ser necesario a marchas forzadas”, añade. 

Desde una perspectiva más aseguradora, pone de relieve que esta crisis “nos ha mostrado la importancia de contar con un mapa de riesgos, de cuidar a nuestros empleados, de ser sostenibles y de ser más responsables que nunca”. “Ahora trabajamos en base a objetivos, no importa desde dónde y planificamos las carteras con seis meses de antelación. Esto no ocurría antes en nuestra industria. La pandemia ha sido una cura de humildad, de egos, un ejercicio de planificación, de gestión eficiente y de resiliencia… un MBA práctico, rápido y poco sofisticado”, puntualiza la directora general de QBE. 

 


Lista de retos 

“Estamos inmersos en una revolución interna que pasa por la creación de diversos HUBs de excelencia en Europa. En España centrados en industrias tan punteras como la Construcción o las Energías Renovables. Trabajamos en la implementación de robots que optimicen los procesos y poder abordar un mercado más pequeño. Por último, avanzamos en nuestra distribución regional en Cataluña y Portugal. Y somos muy activos en ESG como pilar de nuestra estrategia a través de proyectos como Premiums4Good” 


 

“Hemos sabido reinventarnos”

Remarca que venimos de unos años marcados por la recesión y un endureciendo de mercado sin precedentes. “En base a estos dos factores, el mayor crecimiento de negocio en el sector vendría por el crecimiento en tasa”. Sin embargo, añade: “Nuestros clientes, las grandes y medianas compañías, han sabido reinventar sus planes estratégicos en tiempo récord, diversificando su actividad, redirigiendo sus productos y servicios hacia los mercados con mayor demanda en el nuevo entorno económico mundial, generando así negocio y necesidades en la trasferencia de sus riesgos”. 

La industria aseguradora tiene el desafío de anticiparse y poder ofrecer las soluciones adecuadas que el mercado comience a demandar. No obstante, ya no solo las pandemias, sino riesgos como el cibernético a gran escala, son escenarios de riesgos sistémicos para los que necesariamente deberá crearse un régimen de trasferencia público – privada. 

En cuanto a los desafíos de corredores y asegurados, piensa que durante este año seguirá siendo imprescindible “la planificación y más y mejor información de los riesgos”. Otros desafíos podrían ser, concluye, “seguir trabajando la reputación del sector con las instituciones, la modelización de los riesgos catastróficos internacionales de las empresas españolas o cuidar la salud mental de los empleados en entornos de incertidumbre”.

 


¿Cómo es...?

“Soy, imagino, como cualquier otra madre profesional. Dedico casi todo mi tiempo a mi trabajo y a mi familia. También a mis amigos” 

“Los viernes, siempre voy buscar a mis dos hijas al colegio. Es algo que no cambia nunca en mi agenda”

“Con alma de ‘motera’ aunque ya apenas pueda cogerla, se reconoce amante de la música y los festivales, la moda y la decoración. También del mar , hacer rutas de senderismo con amigas y los entrenamientos con mi marido. Por último, la buena cocina y salir de cañas”

“En cuanto al futuro, no pienso mucho. Sí en el de mi organización, es mi trabajo. Sobre el mío, ya se verá. De momento, disfrutar mucho de lo que hago”


 

Líderes del futuro

Para Patricia otro paso importante ha sido cómo ha cambiado el modelo de líder en tan solo unos años. “Las estructuras son diferentes y las nuevas generaciones, que serán los líderes del futuro, también lo son”. “Las competencias técnicas son evidentemente esenciales, pero ahora se va más allá. Un buen líder no es solo el que gestiona, sino que el obtiene lo mejor de su equipo, con empatía, con sentido de la justicia. Sólo puedes ser justo si quieres para tu equipo lo mismo que para ti”. 

Otras virtudes esenciales del buen líder son “motivar, pero también gestionar expectativas. No puedes tener un equipo comprometido si tú no lo estas. Dar ejemplo y cumplir como el que más”. Comunicación constante, transparente y reducir el ruido, facilitando al resto la toma de decisiones y evitar la culpa. Si trabajas con gente cualificada y feliz, a la que se reconoce y que cuenta con la información y herramientas adecuadas para hacer su trabajo, los resultados también te sonríen.

 


El líder influencer 

“Un buen líder, promueve nuevos líderes. Un líder tiene que encarnar, transmitir valores y ponerlos en práctica y sobre todo tiene que influir y generar un entorno más diverso. Las mentorías, los planes de carrera, la apuesta firme por el talento, sin condiciones de género, son otros recursos imprescindibles para promover el talento femenino y que ya se emplean en nuestro sector. Parece que vamos por el buen camino, pero aún queda mucho por hacer y mucho ejemplo que dar” 


 

Talento… what’s new?

En su opinión, el talento no ha dejado el sector, pero sí es cierto que  ahora circula más dentro de nuestra industria. “Creo que el trabajo por objetivos hará que las personas cambien con mayor frecuencia de compañía”. Si miramos atrás, antes teníamos un puesto, un rol concreto con unas funciones determinadas en un área, de una forma atemporal. “Ahora tenemos un proyecto y cuando este acaba, nos planteamos el siguiente. El cambio de funciones es algo saludable, enriquecedor y cada vez será más importante la experiencia profesional en distintas áreas de la empresa complementarias entre sí, junto a la formación académica”, añade. 

Esto ocurre ya en otros países. No obstante, “hay fórmulas para que los empleados puedan satisfacer su necesidad de cambio y su curiosidad sin necesidad de dejar la compañía. En QBE España analizamos las destrezas de los empleados y sus debilidades. Ofrecemos formación en las segundas, pero impulsamos el desarrollo de carrera de cada empleado en base a las primeras. Right people in the right roles. Muchas veces desaprovechamos el talento y creamos frustración, por no enfocarlo en la dirección adecuada”, apunta. 

 

 

Aprobado con nota en igualdad 

QBE es una de esas compañías en las que la igualdad femenina no es algo figurativo sino literal. “Estamos ultimado las negociaciones de nuestro plan de igualdad con los sindicatos y nos han sugerido pedir el distintivo que nos reconoce como empresa igualitaria”, revela. “El resultado del análisis nos coloca en una posición privilegiada. Nuestra plantilla actual se compone 50% de hombres y 50% mujeres. El 55% de los mandos responsables de equipo son mujeres, los empleados más veteranos son mujeres y las mujeres tienen responsabilidad sobre más hijos en QBE que los hombres. Somos un ejemplo claro de empresa que apuesta por el talento joven, pero también por la veteranía y por la conciliación familiar”, indica. 

De hecho, “el Comité de Dirección está formado por 5 mujeres y 2 hombres. El objetivo de la #RedEWI es tener un 40% de mujeres directivas en el sector asegurador en 2023. En QBE España ya superamos ese porcentaje. ¿Nuestro secreto? pura meritocracia, objetividad y sentido de justicia. El puesto o la promoción es para el mejor candidato. Trabajamos los sesgos inconscientes, involucrando a otros responsables de unidad en los procesos de selección”. “Yo también intervengo en cierta medida. No cuestiono los requisitos técnicos que el responsable de departamento ya ha valorado, ni trato de restarles autonomía”, apunta. “Estoy rodeada de profesionales altamente cualificados que deciden a quién contratar en sus equipos, pero sí me gusta dar mi opinión al final del proceso, y velar porque el candidato reúna los requisitos que hagan que el conjunto funcione”, añade Puerta.  

 

 

Meritocracia, corresponsabilidad, empatía… 

Hablamos de barrera, de sesgos, de baches en el camino… “El más importante es la ausencia de corresponsabilidad en el ámbito doméstico. Es un problema que ha lastrado el desarrollo profesional de la mujer a lo largo de nuestra historia. Es esencial contar en la empresa con políticas de conciliación laboral para ser eficientes, efectivas y sobre todo felices”. “El estrés o la insatisfacción generada por no poder atender las necesidades personales y profesionales de forma efectiva, afecta no solo al posible desarrollo de la carrera profesional, sino también y más importante, a la salud”, puntualiza. 

Para Paticia la mujer debe ser más vocal, demostrando sus capacidades y virtudes y limitar su sentido de la culpa.  “La empatía, la cooperación, la gestión de crisis por su capacidad de centrarse en varias tareas simultáneamente y gestionar la incertidumbre (tan de actualidad en estos tiempos), la inteligencia emocional o la gestión horizontal de talento, son cualidades ampliamente reconocidas en las mujeres, que deben conocerse y reconocerse”.

Por ello, remarca, “soy firme defensora de 3 virtudes: la meritocracia, el esfuerzo y la actitud. En este ámbito los máximos responsables de las organizaciones tienen mucho que hacer. La formación y la divulgación en materia de igualdad es crucial. Y todos vivimos una competencia sana”. ¿Si otras firmas del mercado lo han hecho posible, porque no pueden hacerlo las demás? “Hay que dar visibilidad a los objetivos cumplidos”.

Mirándose al espejo reconoce que cree haber conseguido un equilibrio razonable. “La pandemia con el teletrabajo o reducir los desplazamientos y los viajes, ha influido mucho. Soy germánica con mi agenda. Cierro el ordenador cada viernes sabiendo lo que me toca abordar la semana siguiente”. La cultura de empresa también es crucial, desde la compañía se apoya la conciliación de una manera efectiva: “Hay que empezar por uno mismo para dar ejemplo”.