Personalización, experiencia del cliente y sostenibilidad: 

 

 

El año 2022 arranca en un contexto en que los grandes cambios están sucediendo con más rapidez que nunca. El sector asegurador se está viendo influido por gran cantidad de nuevas tendencias y por la mayor consolidación de tendencias existentes. Los retos a los que se enfrenta la sociedad y los cambios en los hábitos y expectativas de los consumidores están presionando a las aseguradoras, que para adaptarse deberán innovar en los tipos de productos que ofrecen y en cómo los comercializan. Gran parte de los retos para el sector girarán en torno a la personalización, al cuidado de la experiencia del cliente y a la sostenibilidad, los hilos conductores del momento. 

 

Seguros embebidos: acercando el seguro al consumidor 

Los seguros embebidos se venden como parte de otro producto o servicio. Normalmente, se ofrecen al consumidor como un añadido opcional durante el proceso de compra de un producto. Por ejemplo, al adquirir un teléfono móvil, al cliente se le presenta la opción de añadir un seguro antirrobo.  

Los seguros embebidos cuentan con varias ventajas para clientes y aseguradoras. Aportan facilidad y conveniencia al consumidor, y para las aseguradoras supone llegar a un público más amplio. Por otro lado, la aseguradora pierde acceso directo a la relación con el cliente, y su marca no es tan visible como en el caso de la venta directa. Sin embargo, el sector reconoce las ventajas de aumentar el volumen de negocio de forma ágil.

 

 

Seguros cada vez más personalizados y basados en el uso 

Los seguros basados en el uso suponen otra gran tendencia en 2022, tras un período marcado por los grandes contrastes en los hábitos de los asegurados. También conocidos como UBI (siglas de Usage-Based Insurance), y centrados mayoritariamente en el área de la movilidad, se caracterizan por adaptar sus primas de manera precisa a los hábitos de los usuarios. Entre los aspectos tomados en cuenta para calcular las primas finales que abona el asegurado podemos encontrar el tipo de vehículo utilizado, la distancia, la velocidad y, sobre todo, el tiempo de uso. La demanda de este tipo de seguros se ha visto aumentada en los últimos años, tras largos períodos en que los conductores apenas conducían, o dejaron de conducir completamente, debido a la pandemia. 

Las aseguradoras están explorando cómo aplicar este grado de personalización a otros tipos de seguros, por ejemplo, en seguros para el hogar. El aumento de las estancias temporales debido al teletrabajo y la mayor automatización e inteligencia de los hogares suponen las condiciones ideales para el desarrollo de esta tendencia. 

 

 

La crisis climática y la sostenibilidad hacen necesaria la innovación

La crisis del cambio climático es otro de los desafíos para el sector. Es ya inevitable, según la ONU, que incrementen los desastres relacionados con el clima, con el consiguiente aumento de la complejidad y el volumen de los siniestros. Ante esta circunstancia, será indispensable aumentar el grado de automatización y digitalización en la gestión de siniestros, tanto para poder asumir la mayor cantidad de éstos cómo para aligerar la carga de trabajo de los peritos, que sin duda se enfrentarán a siniestros más complejos y urgentes.  

Otro aspecto de la crisis climática muy a tener en cuenta es la sostenibilidad, que ya no es una opción sino una exigencia. Las aseguradoras pueden poner de su parte facilitando la sostenibilidad al máximo en sus productos, por ejemplo, ofreciendo mejores condiciones de seguro para ofrecer dispositivos, coches o edificios respetuosos con el medio ambiente. La gestión sostenible de los daños ofrece otra posibilidad: los dispositivos defectuosos pueden, en la medida de lo posible, repararse en lugar de reemplazarse.

En resumen, y como sucede para el resto de las tendencias que afectan a la industria, la tecnología, la digitalización y la automatización serán claves para que las aseguradoras puedan ser ágiles ante el veloz ritmo de cambio. La facilidad para adaptarse a las condiciones del mercado será clave, y determinará qué aseguradoras se mantienen y se refuerzan en el sector. El mejor momento para este tipo de innovación es ahora.