Ya estamos en 2022, y seguimos subidos en la montaña rusa del COVID.

Espero que para cuando lean ustedes este artículo la sexta ola haya reducido su impacto y hayamos recuperado cierto ritmo en la actividad social y empresarial. Una ola que nos ha mostrado una paradoja. Una menor gravedad de los casos, junto con una virulencia de contagio impensable hace unos meses, está generando en todo el mundo problemas muy relevantes para nuestra actividad de gestión de personas. Aumento descontrolado de las bajas, falta de recursos de sustitución, colapso emocional de algunos colectivos, etc. etc.

En este contexto es tradicional empezar por los muy manidos artículos sobre las tendencias en Recursos Humanos, visiones para un futuro más o menos cercano que suenan inevitablemente a “déjà vu” recurrente y reincidente. 

Lo siento, yo también. No me resisto a hacerles llegar mi propia versión de los temas que creo que van a marcar (ya están marcando, pero lo harán con más fuerza) el desarrollo de las organizaciones desde el punto de vista de sus empleados y colaboradores.
 

Los colores no son casuales y responden al grado de facilidad real de adopción del cambio que cada concepto implica.

Tomémoslo en serio y, sobre todo, abordemos todo como un conjunto. Separar en “silos” aislados estos temas es garantía de problemas. 

Manos a la obra.