Andrés Romero

Consejero director general de Santalucía

“Hemos aprendido a integrar la incertidumbre”

 

La pandemia ha llevado a todo gestor a integrar “con normalidad” la incertidumbre en su día a día. En opinión de Andrés Romero, consejero director general de Santalucía, la clave está en un “adecuado binomio de planificación y flexibilidad”, en un ejercicio de anticipación y actuación. Más allá de la pandemia, digitalización y la sostenibilidad son los principales desafíos para el sector.

 

Limite

 

‘A.A.’.- El entorno de incertidumbre actual, ¿cómo afecta a su labor del día a día? ¿En qué ha cambiado con la pandemia? 

Andrés Romero.- La pandemia nos entrenó a movernos en un entorno de incertidumbre máxima en el que no contábamos con ninguna visibilidad sobre el futuro y nos teníamos que centrar en afrontar los retos que se nos presentaban cada día, incluso cada momento. Ahora, hemos aprendido a integrarla con normalidad y, creo que la clave ha sido apostar por un adecuado binomio de planificación y flexibilidad. Contar con una hoja de ruta con los objetivos que quieres alcanzar y tener la flexibilidad y agilidad suficiente para adaptarla a las condiciones cambiantes del entorno en el que nos movemos. En definitiva, la incertidumbre que rige nuestro entorno nos obliga a estar en un constante ejercicio de anticipación, adaptación y actuación. 

 


Tres claves que marcarán la economía española en 2022

La pandemia y la aparición de nuevas variantes puedan afectar al ritmo de recuperación.

El grado de persistencia de las disrupciones en las cadenas globales de producción, la inflación, los tipos de interés y la política monetaria.

La disponibilidad y ejecución de los fondos europeos.


 

‘A.A.’.- ¿Qué cuestiones de negocio le preocupan más para 2022? ¿Y a medio plazo? 

Andrés Romero.- La evolución de la pandemia será la que marque sin duda la vuelta a la normalidad. Por otro lado, los retos a los que se enfrenta el sector más allá de la pandemia son la digitalización y la sostenibilidad. 

Tendremos que dedicar mucho tiempo en nuestras organizaciones a la creciente aceleración del ritmo de digitalización de las sociedades, que está impactando en cambios sociales y de consumo. La inteligencia artificial y su uso será decisivos, así como la gestión y explotación del dato que afectarán al lanzamiento de nuevos productos, a la gestión de la siniestralidad, etc. Tendremos que seguir profundizando en la transformación tecnológica ya iniciada. Y este proceso de digitalización, y es que tiene que ser inclusiva. 

Otro pilar fundamental sobre el que se asentará el futuro del sector será la sostenibilidad que se tendrá que integrar como principio de actuación y gestión como ya se está haciendo, no solo porque es y será una demanda creciente del cliente, así como una obligación normativa, sino por propio convencimiento y responsabilidad con el entorno y las sociedades en las que operamos. El diseño de productos, el reporting, la relación e información a clientes, la gestión de las inversiones, la diversidad y los aspectos relacionados con la gobernanza son algunos de los aspectos en los que ya estamos trabajando. 

 


“El negocio marca el ritmo de la agenda”

Andrés Romero no tiene fijadas horas de inicio o salida del trabajo. “El negocio marca el ritmo de mi agenda”, aunque se reconoce “muy madrugador” y no suele dejar para mañana lo que pueda o deba hacer en el día. 

En este día a día, lo virtual y los presencial es ya una realidad integrada, “pero también valoro más que nunca la necesidad de la cercanía y el valor de lo presencial, en especial para tratar determinado tipo de asuntos”.

Hay días en las que el 90% de su tiempo puede estar reunido, “porque mi trabajo consiste en gran medida en relacionarme con otros”, y otros que los dedica a preparar temas o revisar asuntos. “Trato de alcanzar un adecuado equilibrio”, apunta.

Cada semana tiene reuniones tanto con públicos internos de la organización como con externos. Y cuanto a las comidas de trabajo, “son un buen espacio para abordar temas de una manera más informal y generar un espacio de confianza”. 

Siguiendo las recomendaciones generales sobre mejores prácticas, “tengo asignados una serie de espacios de tiempos a lo largo del día para revisar y responder el correo electrónico y poder así compaginarlo con el resto de las actividades diarias”. 

Finalmente, se muestra convencido de la desconexión digital. “La promuevo y la practico”. “La desconexión digital tiene un efecto onda expansiva, si la respetas en los demás. terminará impactando positivamente en la tuya. Es algo en lo que tenemos que seguir trabajando para cuidar cuerpo y mente”.