Carlos Gómez

Director del Departamento de Seguros Personales de Asefa Seguros

 

El estallido de la pandemia y las consecuencias socio-sanitarias derivadas de ella, como el colapso del sistema sanitario público, la dificultad de conseguir cita con un médico y las restricciones al movimiento debido a los confinamientos domiciliarios, han incentivado la contratación de los seguros de Salud. No obstante, esta tendencia alcista de las pólizas médicas no es fruto, exclusivamente, de la irrupción del Coronavirus ya que el ramo viene demostrando su fortaleza y solidez desde hace muchos años y el porcentaje de población asegurada lleva creciendo de manera ininterrumpida, superando en 2020 los 11 millones de asegurados, lo que representa un 23,4% del total de la población española.

La gran penetración del seguro de Salud en la sociedad radica, en buena medida, en la valoración tan positiva que tienen los asegurados de este producto, que se ha visto reforzada en situaciones tan complicadas como la pandemia, en la que se ha demostrado el compromiso del seguro, que no solo ha dado una respuesta rápida y eficaz, sino que ha ofrecido coberturas y servicios que no suelen estar contemplados en las condiciones generales de las pólizas. 

Este creciente interés por el seguro de Salud también ha llegado a las empresas.

Conscientes de los beneficios de ofrecer este producto a sus empleados, cada vez son más las que apuestan por implementarlo como beneficio social a través de planes de retribución flexible o como pago en especie atendiendo, así, a las demandas de sus trabajadores.

Pese a este escenario, que, a priori, da pie al optimismo del ramo, lo cierto es que este sector se está enfrentando a retos complejos, como son el incremento de costes asistenciales, los cambios demográficos y la digitalización.

Con una sociedad cada vez más envejecida, y con un aumento, por tanto, de las enfermedades crónicas, el aumento de los costes asistenciales acabará siendo una realidad. Este incremento de la esperanza de vida va a impactar, en mayor o menor medida, en el precio del seguro de Salud, dando lugar a un encarecimiento de las primas.

Por otro lado, el colapso que se está produciendo en el sistema público y el aumento de las listas de espera para conseguir una consulta médica, citas para pruebas diagnósticas o fechas para intervenciones ya programadas, están afectando a la población, que opta por contratar un seguro de Salud. 

 

Escenario digital

La transformación hacia un escenario más digital es otro de los grandes retos del ramo. Los cambios tecnológicos que las aseguradoras han estado desarrollando se han acelerado, lo que nos ha permitido ofrecer un buen servicio y demostrar nuestra flexibilidad y profesionalidad. 

La aplicación de esta tecnología puede ser infinita. Puede ir enfocada a la creación de herramientas digitales destinadas a mejorar los procesos del seguro en sí mismo, teniendo en cuenta que todas las técnicas y procesos innovadores que implementemos deben estar orientados a satisfacer las demandadas del cliente joven y digital, pero también han de ser intuitivas y fáciles de utilizar por los asegurados tradicionales, que no están familiarizados con su uso debido a su edad. 

La tecnología también es clave en otros campos, como la implementación de nuevos servicios de valor orientados a la prevención o la agilización de los procesos, hasta llegar a mejorar las vías de comunicación y operatividad con los proveedores sanitarios para ser más ágiles. La teoría nos dice que la digitalización puede llevarnos hacia una reducción de los costes en general, manteniendo la excelencia en el servicio que se presta. 

El futuro del seguro de Salud en España pasa pues por afrontar todos estos retos para seguir aportando las soluciones aseguradoras que nos demandan los clientes no sólo del presente, sino también el asegurado del futuro.