Justo al cierre de esta edición se han conocido las estimaciones de Unespa/Icea sobre el comportamiento del sector a término de los nueve primeros meses. Un rápido balance habla de un crecimiento ligeramente superior al 4% en los ingresos totales, que se aproximan a 30 de septiembre a los 45.000 millones de euros, aunque la facturación del seguro, como se reconoce, no alcanza su nivel prepandémico y, si se compara con el mismo periodo de 2019, muestra una caída del 7,4%. 

Casi dos tercios del total sigue correspondiendo al negocio No Vida, donde siguen manteniendo buenos ritmos los ramos de Multirriesgos y Salud, ambos con aumentos superiores al 5% También, las denominadas ‘líneas empresariales’, buen reflejo de la gradual recuperación económica y con Caución, Crédito y Pérdidas Pecuniarias con incrementos de dos dígitos. No se le debe perder tampoco la pista a los seguros vinculados a la construcción, con desarrollos muy notables, evidenciando el momento de auge de este sector.

Mientras, Autos no termina de volver a su nivel previo a la pandemia y, con la guerra de precios existente, no parece que tenga fácil recuperar el terreno perdido, máxime en un entorno que no parece especialmente proclive a una potente renovación de nuestro envejecido parque automovilístico, como haría falta. Con todo, el repunte económico debería ayudarle mucho en el segmento de vehículos industriales y de fórmulas como el renting.

En Vida creo que hay varias lecturas. La positiva sería que la facturación reflejada en los ingresos por primas aumenta casi un 6% en términos interanuales, aunque si se compara con los datos de 2019 se registra una caída de casi el 22%. No se especifica qué va bien y qué va mal en el ramo, aunque todo apunta que el impulso viene por los denominados Unit Linked, que en la actual situación de tipos se configura como una de las mejores opciones para el ahorro, y los seguros de riesgo. Mientras no suban los tipos no parece que el resto de productos vinculados al ahorro tengan muchas posibilidades.


JUSTAS REIVINDICACIONES

Lo mismo debo decir que las justas reivindicaciones del sector en materia de pensiones. Me parece bien el comunicado y la identidad de intereses mostrada por Unespa, Inverco y la Confederación Española de Mutualidades, aunque echo en falta posiblemente una labor de pedagogía que hubiese sumado a su propuesta a organizaciones de autónomos. La reforma que plantea el Gobierno en materia de pensiones se olvida de ellos y son muchos millones en este país. 

Por lo demás, no nos olvidemos nadie que lo importante aquí es sumar y que el objetivo final debe ser estimular el ahorro con una serie de medidas que no castiguen a un producto en detrimento de otros, sino que hagan crecer a todos. Llevamos muchos meses, demasiados, de crispación absurda, denostando lo que no está de acuerdo con los planteamientos de cada uno. ¿No sería mejor abrir el campo de visión y, de forma objetiva, sin despreciar lo privado en pro de lo público, sólo por serlo, optar por fórmulas donde se logre unas pensiones dignas y garantizadas, que puedan convivir con otras complementarias para quienes apuesten por ahorrar a futuro?
 

Juan Manuel Blanco.