El ramo de Salud se ha mostrado como uno de los principales dinamizadores del sector seguros. A final de 2021 casi se alcanzó el hito histórico de los 10.000 millones de euros de primas imputadas (+5,1%) y aproximadamente 13 millones de personas en España confían a un seguro privado su Salud o la protección de sus ingresos frente a enfermedades o accidentes.

Aunque, incluso en las actuales circunstancias, el Sistema Nacional de Salud sigue cumpliendo con los más altos estándares de calidad, la pandemia ha sido un factor determinante para que cada vez más españoles decidan complementar con la sanidad privada la asistencia sanitaria que requieren de una manera efectiva y personalizada.  El acceso ágil a servicios de especialistas y pruebas diagnósticas, así como las innovaciones en materia tanto de tecnología asistencial como en servicios de salud digital, siguen siendo argumentos a favor de la adquisición del seguro privado de salud; contexto acentuado por la aparición de la Covid-19. 

Otros elementos, como el incremento de la esperanza de vida y el acceso universal a los avances médicos y tecnológicos, hacen que estemos ante un importante incremento del envejecimiento de la población. Este efecto, junto con ciertos hábitos y estilos de vida, provocan un aumento de enfermedades crónicas y un alto número de personas con perfiles multi-patológicos que exigen una atención y un cuidado médico constante y complejo.

 

Hay que ir un paso más allá

El ramo tiene cimientos fuertes y bien definidos para seguir siendo un pilar fundamental del crecimiento del sector. Sin embargo, desde Munich Re consideramos que como industria debemos ir un paso más allá y trabajar en pos de ampliar la base asegurada. Haciendo énfasis, ahora que están tan de moda los criterios ESG, en la ‘S’ de social y expandir así el impacto positivo que tienen los seguros de Salud en la sociedad.

Encontramos infinidad de tendencias y desafíos en el ramo más “saludable”, desde desarrollo de productos ambulatorios (consultas y pruebas diagnósticas con un fuerte componente en servicios ) que ofrecen una prima muy ajustada y una selección de riesgos ligera, hasta la inclusión de nuevos elementos en salud mental, farmacia, etc. De entre todos ellos, nos centramos en el acceso a colectivos y/o perfiles tradicionalmente excluidos.

 

“La combinación de nuevas tecnologías y un análisis de datos robusto, permitirá una personalización de la oferta de riesgo controlado”

 

En este punto, nos referimos a personas con preexistencias que son inflexiblemente excluidos de los servicios médicos por la imposibilidad de aplicar una correcta tarificación. Personas con patologías crónicas pero controladas, tales como: diabetes, hipertensión, enfermedades autoinmunes, antecedentes de enfermedades graves / oncológicas, etc.

Estamos seguros de que la combinación de nuevas tecnologías y un análisis de datos robusto, permitirá una personalización de la oferta de riesgo controlado. Disponer de un sistema de tarificación personalizado, permitirá la inclusión de estos colectivos a unas condiciones de asegurabilidad ajustadas al riesgo; aplicando recargos específicos para continuar haciendo de éste, un sector y un ramo comprometido con la sociedad y la innovación.